Yo no he nacido para un rincón: mi patria es el mundo.
Séneca
jueves, 17 de agosto de 2017

Entrevista
a Joe Dispenza

Entrevista realizada por Ima Sanchís
“La Contra” de La Vanguardia, 9 enero 2013.



"SI QUIERES OTRA REALIDAD, DEBES CONVERTIRTE EN OTRA PERSONA"



“Tengo 50 años. Nací en Nueva Jersey y vivo en las afueras de Seattle. Casado, tres hijos. Me especialicé en cardiopatía e imagen cerebral. Soy profesor en la Universidad de Atlanta. Creo que tenemos capacidad de crear nuestra vida y que a través de nosotros se expresa lo divino”.

La ley del cambio
Nuestra personalidad y nuestra realidad se han construido según cómo pensamos, actuamos y sentimos. Con mucha disciplina, entrando a diario en nuestro cerebro, podemos, según Dispenza, crear nuestra realidad. En su último libro, Deja de ser tú (Urano), explica cómo y propone un aprendizaje de cuatro semanas. Quiropráctico con una vida de película, tuvo una lesión que le hizo replantearse las capacidades de nuestro cerebro y se convirtió en bioquímico y neurocientífico. "Primero investigué las remisiones espontáneas de enfermedades y analicé qué tenían en común las personas que lo conseguían. Luego decidí reproducirlo, y todo lo que es reproducible se convierte en una ley".
Lleva años defendiendo que podemos llegar a controlar nuestra mente y la realidad.
La mente determina la experiencia exterior, porque todo se reduce a campos de energía, de modo que nuestro pensamiento altera constantemente nuestra realidad. Es posible cambiar circunstancias de la realidad si sabemos cómo.
Pues debo de ser muy torpe.
Si sostiene los mismos pensamientos, si lleva a cabo las mismas acciones y vive con los mismos sentimientos y emociones, su cerebro y su cuerpo seguirán igual; pero cada vez que aprende algo establece nuevas conexiones que cambian físicamente su cerebro.
Nos pasamos la vida aprendiendo.
No todos. Aun así, aprender no es suficiente. Has de aplicar lo que aprendes, y cuando empiezas a experimentar las emociones de esa experiencia, entonces literalmente das nuevas señales a tus neuronas y creas nuevas sinapsis: a eso se le llama evolución.
Si fuera tan sencillo...
Siempre estamos creando un futuro, lo que pasa es que solemos crear el mismo, reafirmamos nuestra personalidad. Vivimos dirigidos por una serie de pensamientos, conductas y reacciones emocionales memorizados (temor, culpabilidad, falta de autoestima, enfado, prejuicios...) que son muy adictivos y que funcionan como programas informáticos instalados en el subconsciente.
¿Dónde está el cambio?
En ser más grande que las circunstancias de tu vida. O somos las víctimas de nuestra realidad o los creadores.
Suena a autoayuda.
Si analizamos grandes personajes de nuestra historia, vemos que todos ellos pensaron e imaginaron un futuro el suficiente número de veces como para que su cerebro cambiara literalmente, hasta el punto de que sentían esa experiencia deseada como si ya hubiera sucedido.
Primero crearon el cambio en ellos.
Cambiar significa ir más allá del entorno, el cuerpo y el tiempo. Podemos hacer que el pensamiento sea más real que cualquier otra cosa, y lo hacemos a diario: si estamos conduciendo por una carretera pero concentrados en nuestro pensamiento, no vemos la carretera, no sentimos nuestro cuerpo y no sabemos cuánto tiempo ha pasado. Ese estado es el que utilizamos para crear.
Absortos en la emoción.
Pero la mayoría de las personas están pensando en sus problemas en lugar de pensar en las posibilidades.
Pero pensar en algo no lo hace real.
Una vez tenemos una visión, nuestro comportamiento debe responder a las intenciones. La mente y el cuerpo deben trabajar juntos. Tenemos que escoger de manera distinta de como hemos escogido para que pueda suceder algo nuevo. Si quiere crear una nueva realidad personal, tiene que, literalmente, convertirse en otra persona.
¿Cómo?
Mediante un programa de meditación desligada de misticismos que pretende que el cerebro y el cuerpo no respondan de forma predecible. Se trata de que se convierta en una habilidad, de abrir la puerta del sistema operativo, de todos esos programas subconscientes donde realmente ocurre el cambio.
Pongamos, por ejemplo, la ansiedad...
El escáner de alguien con ansiedad o con depresión es el mismo: el cerebro empieza a segregar química como si eso que teme la persona estuviera sucediendo, y con el tiempo esa química se convierte en adictiva.
¿Cómo salir del bucle?
Meditar significa familiarizarse con el inconsciente. Si haces conscientes tus pensamientos y tus hábitos automáticos y observas las emociones, empiezas a objetivizar tu mente subconsciente. Si te familiarizas con los aspectos de ti mismo que crean la ansiedad (o lo que quieras cambiar), durante la vigilia observarás cuándo empiezas a sentirte de esa manera y serás capaz de cambiarlo.
¿Y a partir de ahí?
...Si decides quién quieres ser, cuál es el gran ideal de ti mismo, qué pensamientos quieres tener, qué conductas quieres demostrar, qué emociones quieres experimentar; si te recuerdas cada día quién ya no quieres ser y quién quieres ser y empiezas a pensar en nuevas formas de ser, cuanto más pienses en ello y más lo planifiques, más estás instalando los circuitos en el cerebro.
Cuanto más te observes a ti mismo, menos serás tú mismo.
Exacto. Si podemos enseñar al cuerpo a confiar en el futuro y vivir en la alegría, creamos nuevas conexiones. Una atención clara y una emoción elevada cambian el destino. Pero requiere disciplina. El simple pensamiento positivo no funciona, porque la negatividad está instalada en el subconsciente. Los cambios verdaderos consisten en ser consciente de tus reacciones inconscientes.
¿Y qué dicen sus colegas?, ¿le tratan de esotérico, chiflado...?
Hay una división intelectual: tengo colegas que defienden teorías similares a las mías y somos tan científicos como los que defienden modelos más convencionales. Pero yo propongo que se pruebe y se juzgue.
miércoles, 16 de agosto de 2017

Dime desde
allí abajo...




Dime desde allá abajo
la palabra te quiero.

¿Hablas bajo la tierra?

Hablo con el silencio.
¿Quieres bajo la tierra?

Bajo la tierra quiero
porque hacia donde corras
quiere correr mi cuerpo.
Ardo desde allí abajo
y alumbro tus recuerdos.

Miguel Hernández
martes, 15 de agosto de 2017

Romance de la ESO



Pila bautismal. Iglesia de Pinilla de la Valdería 
Dicen que va en retroceso
la enseñanza de la ESO

Comprobarlo un padre quiso
y asaltó, sin previo aviso,
a su hija de quince años,
que, con modales huraños,
con evidente impaciencia,
con tono de displicencia
y prostibulario atuendo,
así le fue respondiendo:

-¿Cuándo vivió Alfonso Sexto?
-No está en mi libro de texto.
-¿Y está Felipe Segundo?
-A ese siempre lo confundo.
-¿Y doña Juana la Loca?
-En este curso no toca.
-Dí algún monarca absoluto.
-No se da eso en mi instituto.
-¿Y cuándo se perdió Cuba?
-Esta... ¡tiene mala uva!
-Pues dí un pintor español.
-Eso no entra en el control.
-¿No sabes quién fue Picasso?
-No. De esas cosas, yo paso.
-¿Cuándo acabó la Edad Media ?
-Pues vendrá en la Enciclopedia.
-¿Y las Navas de Tolosa?
-¡Me preguntas cada cosa...!
-¿Y qué fue la Reconquista?
-Si me dieras una pista...
-¿A qué equivalen mil gramos?
-¡Pero si eso no lo damos!
-¿Qué son los números primos?
-Eso tampoco lo dimos.
-¿La ecuación de primer grado?
-Pues tampoco la hemos dado.
-¿Y sabes mucho latín?
-¡Lo dices con retintín...!
-Y tampoco darás griego
-Se escribe raro, me niego.
-¿Quién fue Ortega y Gasset?
-Lo miraré en internet.
-¿No estudias filosofía?
-¿Para qué me serviría?
-¿Y has dado Literatura?
-No sé... No estoy segura.
-¿Quién compuso 'la Odisea'?
-No tengo ni zorra idea.
-¿En qué obra sale Calisto?
-No, papá, eso no lo he visto.
-¿Y Gonzalo de Berceo?
-No viene en el libro, creo.
-¿Y Calderón de la Barca?
-¡Huy, papi, no me seas carca!
-¿Clarín, Baroja, Unamuno...?
-Pues no me suena ninguno.
-¿Algún autor del Barroco?
-De eso sé bastante poco.
-¿Quién fue el Manco de Lepanto?
-Papá, no preguntes tanto.
-Pero, ¿no leéis a Cervantes?
-¡A ese lo leerías antes...!
-Lo tuyo, hija, es deplorable...
-Pues he sacado notable
-Y de ciencias, ¿sabes algo?.
-Me voy, que esta noche salgo.
-Pero, entonces, tú ¿qué sabes?
-¡No me esperéis; tengo llaves!

Y el padre quedó perplejo:
al mirarse en el espejo
se notó cara de idiota.
Musitó una palabrota
y fue a meterse en la cama.
Así acaba este epigrama.
domingo, 13 de agosto de 2017

Una flor
en el camino

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena

Fotografía. Jesús Aguado
Con frecuencia recojo flores en el monte. Las agrupo en pequeños ramilletes y elaboro con ellas cestas decorativas de agradable olor. Por ello, en cada paseo campestre, acostumbro a mirar a mi alrededor en busca de flores.
A veces me encuentro una flor solitaria, rodeada de piedras y tierra, en medio de una senda. Y me hace gracia. Puede tratarse de una margarita, un brote de roble, una flor de manzanilla, un espliego… En cualquier caso, una sola.
Me recuerda a ese tipo de personas que siempre están en medio de todo, llamando la atención como pueden, porque es su forma de reconocerse y valorarse. Aislados del grupo porque se creen diferentes y huidizos de todo lo que suene a colectivo o público por temor a contaminarse. Van de únicos y especiales y, a veces, tan sólo consiguen que se les pise y se pase por encima de ellos. O se les evite. Triste, ¿no?
De hecho, yo no suelo arrancar esa flor solitaria para mis propósitos. Simplemente la miro y paso de largo. Allí se queda, en medio del camino. A pesar de llamar mi atención, no la elijo para la elaboración de mis cestas.
Así también esas personas “especiales” atraen, llaman la atención, pero acaban sin formar parte de ningún proyecto, porque en los proyectos –a pesar de la diversidad– todos son uno.
sábado, 12 de agosto de 2017

Vamos a reirnos





Abogado : ¿Cuál es la fecha de su cumpleaños?
Testigo: El 15 de julio.
Abogado : ¿De qué año?
Testigo: Todos los años.
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Abogado : Esa enfermedad, la Miastenia Gravis , ¿afecta a su memoria?
Testigo: Sí.
Abogado : Y, ¿cómo le afecta a la memoria?
Testigo: Se me olvidan las cosas...
Abogado : Se le olvidan... ¿Puede darnos un ejemplo de algo que se le haya olvidado?
Testigo: No me acuerdo.....
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Abogado : ¿Qué edad tiene su hijo?
Testigo: 35 ó 38 años, no me acuerdo.
Abogado : ¿Cuánto tiempo hace que vive con usted?
Testigo: Desde hace 45 años.
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Abogado : ¿Qué es lo primero que dijo su marido aquella mañana?
Testigo: Me dijo: "¿Dónde estoy, María?"
Abogado : ¿Y por qué eso la enfadó tanto a usted?
Testigo: Porque mi nombre es Celia.
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Abogado : Su hijo más joven, el de 20 años....
Testigo: Sí.
Abogado : ¿Qué edad tiene? 
viernes, 11 de agosto de 2017

¿Será verdad lo que dice el maestro?

–Maestro PO, ¿por qué antes del sexo cada uno ayuda al otro a desnudarse y después del sexo cada uno se viste solo? 

Responde el maestro:

–En la vida, pequeño Saltamontes, nadie te ayuda cuando estás jodido ... y, ... si te ayudan, es porque te van a joder ...