Yo no he nacido para un rincón: mi patria es el mundo.
Séneca
miércoles, 31 de agosto de 2016

Proverbios chinos




  1. Si me das pescado comeré hoy. Si me enseñas a pescar podré comer mañana.
  2. Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.
  3. Incluso las torres más altas empiezan en el suelo.
  4. Jamás desesperes. Incluso las nubes más negras agua limpia y fecunda.
  5. Le pedí a Dios todo para gozar la vida. El me dio vida para gozarlo todo.
  6. Cuando llegues a la última página, cierra el libro.
  7. Quien hace una pregunta es ignorante durante cinco minutos, el que no la hace es ignorante durante toda su vida.
  8. Es mejor volverse hacia atrás que perderse en el camino.
  9. La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta
  10. El sabio no dice lo que sabe. El necio no sabe lo que dice.
  11. Ámame cuando menos lo merezca. Es cuando más lo necesito.
  12. No prometas nada cuando te sientas eufórico. No contestes una carta cuando que sientas iracundo.
  13. La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?
  14. Si hace planes para un año, planta arroz. Si haces planes para 20 años, planta árboles. Si haces planes para toda una vida, educa a una persona.
  15. Si un problema tiene solución, no hace falta preocuparse. Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.

¿Cuál te gusta más amigo/a internauta?
Escríbelo en comentarios o , mejor aún, déjanos el tuyo.
martes, 30 de agosto de 2016

Las necesidades humanas. Crecimiento y contribución

Pax Vostrum
Beatriz
Y seguimos con las necesidades humanas. En los anteriores post te he hablado de las necesidades humanas básicas según el “Coaching de intervención estratégica” y de los vehículos que utilizamos para cubrirlas.   
Te recuerdo que para esta disciplina existen seis necesidades básicas que todo ser humano tiene, necesidades que cubrimos mediante nuestras acciones y hábitos.
A las cuatro primeras se las llama necesidades básicas y son la seguridad, la variedad, la importancia y el amor/conexión (que son las que hemos visto ya).  
Y vamos a por las dos siguientes y últimas. Son las llamadas necesidades espirituales y son: el crecimiento y la contribución.
CRECIMIENTO:   Cuando paramos de crecer, empezamos a morir. Necesitamos cultivar todos los aspectos de nuestra vida o si no irán degenerando. Necesitamos cuidar, desarrollar y expandir nuestro intelecto, nuestro físico, nuestra espiritualidad, nuestras relaciones, nuestra economía....
Los grandes psicólogos, filósofos, pensadores lo han constatado a través de los tiempos. Por ejemplo, Freud reunió a varios de sus discípulos para hacerles una pregunta y les dio un tiempo para que investigaran hasta hallar una respuesta convincente. La pregunta fue: ¿Qué es para vosotros la felicidad? ¿Qué es la felicidad?  Tras varios años de duro estudio e investigaciones llegó el aventajado Carl Jung con una respuesta: - Ya lo tengo. - dijo. - La felicidad es consciencia de evolución, es darte cuenta de que creces y te desarrollas. Y todos le aplaudieron.
He aquí “el descubrimiento” de esta necesidad que nos lleva a la realización personal y a sentir que vamos avanzando en la vida.
Hay personas que satisfacen esta necesidad mediante el estudio constante, otras mediante el ejercicio físico, otras mediante la lectura, la espiritualidad, las finanzas, la pareja...  Aquello que te haga crecer y mejorar tu persona al nivel que sea, es un vehículo de crecimiento. ¿Cuáles son los tuyos? ¿Qué haces tú para crecer diariamente en tu vida? ¿Cubres esta necesidad?
CONTRIBUCIÓN:  Dar, contribuir, entregarse a los demás. Es dar más allá de lo que podamos recibir a cambio.  Es dejar de preocuparnos por nuestras necesidades y preocuparnos por las necesidades de los demás.
Cuando uno cambia el foco del sí mismo hacia los demás, la mayor parte de las fuentes de dolor, de los problemas y sufrimientos pierden importancia.
La contribución es la necesidad humana que cubre las otras cinco de una manera más efectiva (da seguridad, da variedad, da importancia, da amor y conexión y hace que crezcas).
¿Qué haces diariamente para satisfacer esta necesidad?
Cualquier cosa que aporte valor a la vida de otra persona implica contribución, puede ser desde ayudar a cruzar la carretera a un invidente, subir la compra a la vecina que no puede con ella hasta colaborar con una ONG o escribir un libro.  ¿Qué mas se te ocurre?  
Cuando nuestras necesidades de amor, de crecimiento y de contribución están cubiertas, las demás necesidades se cubren automáticamente.
Por ello, re-enfocar nuestras necesidades hacia el crecimiento y a la contribución hará que nuestra vida cambie totalmente.  ¿Qué estás dispuesto a hacer a partir de ahora (o qué estás dispuesto a continuar haciendo) para crecer y contribuir cada día?  Prueba a ver qué pasa. Sólo desde la acción es que se producen cambios en nuestra vida.
Abrazo cálido amigo/a.
lunes, 29 de agosto de 2016

Creado

Caligrafía de emociones
Jose


En cierto modo, toda la experiencia humana se presenta a la inversa.
Cuanto más le damos a los demás en la vida, más jóvenes nos volvemos.
A medida que nos damos, vivimos.
Con lo que damos, hacemos.
Nuestro verdadero ser, entonces, no se encuentra.
Es creado.
domingo, 28 de agosto de 2016

Pisando flores

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena


De vez en cuando me da por visionar un video de Ara Malikian titulado “pisando flores”.
Lo hago por varios motivos:
Primero, porque me encanta este violinista. ¡Tiene tanta fuerza en su mirada, en su expresión en general, en sus manos! ¡Transmite tanta energía, tanta pasión en lo que hace! ¡Disfruta tanto! Sólo con verlo tocar su violín se cargan las pilas propias (aunque sea de energía ajena).
Segundo, porque el tema en sí es bonito, intenso, dinámico, con un ritmo que invita a moverse. Y, ya sabemos, una vez que empezamos a movernos lo demás viene sólo. Hay días o momentos en que necesitamos un pequeño empujón para empezar o para seguir y la música es un buen recurso. Creo que cualquier tipo de música, que para ello hay tantos estilos.
Tercero, porque el video es precioso. Está grabado en un paisaje bucólico. Un asentamiento lleno de flores y repleto de luz y de sonidos campestres: pájaros, ovejas, vacas… Y unos músicos saliendo de una tienda de campaña, ofreciendo lo que mejor saben hacer, dejándose llevar por su música, saltando, riendo, disfrutando. Contagian entusiasmo.
Cuarto, porque no siempre tengo la pasión necesaria para enfrentarme a la realidad cuando ésta viene un poco retorcida y puede que, en esos momentos, no encuentre en mi entorno gente apasionada, así que tengo que buscarla fuera de él, aunque sea “en diferido”.
En fin, por estos y otros motivos más sutiles, el video no tiene desperdicio. Después de verlo y escucharlo me siento mejor, más contenta, con mayor energía. Y si esto me ocurre a mí, probablemente le ocurrirá a mucha gente más.
sábado, 27 de agosto de 2016

Chistes de catalanes



 

Era un catalán tan tacaño, tan tacaño, tan tacaño… que estaba soñando que se tomaba un café y se despertó para no pagarlo. 

      …//…

Y era otro catalán tan tacaño tan tacaño, tan tacaño… que veía la misa por la televisión, y cuando pasaban la canastilla hacía zaping. 

jueves, 25 de agosto de 2016

Se tu mismo

El rincón del psiquiatra
Alejandro Rocamora Bonilla
Psiquiatra

 Mi buen amigo Jose Carlos Bermejos, dentro de los numerosos libros publicados, tiene uno que te recomiendo para este verano, querido lector:  “Regálame la salud de un cuento”,  donde puedes encontrar relatos que te ayuden a humanizar la vida diaria. Uno de ellos dice así:

“Un cierto día varios sapos emprendieron una competición para ver quien llegaba primero a lo alto de una torre. Abajo una multitud gritaba: “No lo conseguirán”, “Es mucha distancia y se cansarán”, “Es una pena el esfuerzo inútil que están haciendo” y cosas parecidas. Los sapos siguieron trepando, pero poco a poco se fueron desanimando y fueron abandonado la competición, mientras el gentío continuaba gritando: “No lo conseguirán” “No lo conseguirán”. Solamente uno pudo llegar a la cima. Uno de los sapos sorprendido le preguntó: “¿Cómo has podido concluir la prueba? Y comprobó… que era sordo.”

Moraleja: La conclusión es clara: la gran influencia que los criterios de los demás ejercen sobre nuestras decisiones. Aunque es cierto que nuestros familiares, amigos o compañeros pueden ser acicate para seguir “escalando la montaña de la vida”, también, en ocasiones los demás pueden poner freno a nuestras aspiraciones. Lo adecuado es el punto medio: ni que los otros determinen mi vida, pero tampoco hacer lo contrario de lo que me digan. La postura sana es escuchar a los demás, valorar sus opiniones, pero después tomar la decisión que uno considere más saludable. Ni dejarse arrastrar por los criterios de los demás; ni tomar la dirección contraria, por el solo prurito de mantener nuestra postura. Un buen lema es : se tu mismo.

miércoles, 24 de agosto de 2016

El dolor

Khalil Gibrán

Y una mujer pidió: Háblanos del Dolor.

Y él dijo:

Vuestro dolor es la ruptura de la celda que encierra vuestra comprensión.

Así como la semilla de la fruta debe romperse para que su corazón se muestre al sol, así debéis vosotros conocer el dolor.

Y, si pudiérais mantener vuestro corazón maravillado ante los diarios milagros de la vida, vuestro dolor no os pareciera menos prodigioso que vuestra alegría.

Y aceptaríais las estaciones de vuestro corazón así como habéis aceptado siempre las estaciones que pasan sobre vuestros campos.

Y esperaríais con serenidad a través de los inviernos de vuestra pena.

Mucho de vuestro dolor es elegido por vosotros mismos. Es la porción amarga con la que el médico que hay dentro de vosotros cura vuestro ser enfermo.

Por tanto, confiad en el médico, y bebed el remedio en silencio y tranquilidad;

Porque su mano, aunque dura y pesada, guiada está por la tierna mano del Invisible.

Y el vaso con que brinda, aunque queme vuestros labios, ha sido moldeado de la arcilla que el Alfarero ha humedecido con sus propias lágrimas sagradas.

martes, 23 de agosto de 2016

Fugacidad

Raúl Rodríguez
Escritor


Nada del mundo te salvará. Una casa bonita no te salvará, tampoco te salvará tener mucho dinero, ni una bella mujer, ni un buen marido. Los viajes que hagas no te harán mejor ni más sabio. Nada te garantiza llegar a ningún sitio. No eres más por un libro que leas o por un curso al que vayas a ir el próximo fin de semana. No eres más si tu cuerpo está fabulosamente bien. No te salvará tener una mente brillante. Ahora comprendo que la brevedad de la vida tiene en realidad mucho sentido; la vida es breve para que la comprensión sea rápida; la brevedad de la vida tiene que ver con una cosa muy simple: la esencia se comprende en un instante, así que ya no necesitas más tiempo; el tiempo que te sobra es un estorbo y una fuente de tentaciones.
Es verdad que existe el karma y la reencarnación, claro que existen. Y es que si no consigues despertar y salir del sueño, volverás a repetir las cosas una y otra vez. El karma es lo que te lleva a repetir lo que no has resuelto, y la rueda de reencarnaciones que te va a tocar vivir va a ser infinita hasta que aciertes a saber lo que de verdad eres, nacerás y morirás mil veces hasta que te des cuenta, vas a estar así hasta que comprendas, pero no nacerás en otras vidas futuras sino en ésta. Todo te toca hacerlo aquí y ahora. Cuando tenemos la sensación de que nacemos y morimos es porque aún estamos dentro del sueño. El que ya ha salido del sueño ni nace ni muere, sólo se esparce en el infinito. Entre las estrellas.
lunes, 22 de agosto de 2016

Cómo hacerte amigo de la ansiedad

Jeff Foster


Cuando te sientas ansioso no pretendas no estar ansioso, porque eso alimenta la ansiedad, le añade una capa adicional.
Aquello de lo que huyes siempre te persigue. No ocultes tu malestar ni te distraigas de él, ni finjas estar 'bien.' Comer, beber, ir de compras, empastillarte, hablar sin parar, silbar, andar de prisa en forma irracional, apresurarte a revisar tus mensajes o querer ponerte en contacto con tus amigos de inmediato, tratar de controlar todo lo que te rodea, darle vueltas y vueltas a la idea de 'yo y mi atareada vida,' todas estas son formas de evitar el hecho de que estás ansioso, son formas de abandonarte cuando más lo necesitas.
Respira. Siente tus pies en la tierra, tu vientre elevándose y relajándose con cada respiración. No pienses en tu ansiedad ni cómo deshacerte de ella - ese es el viejo paradigma. ¡Siente la ansiedad plenamente! Localízala en tu cuerpo - ¿se siente en tu barriga, en el pecho, en la garganta, en la cabeza? Olvida la palabra 'ansiedad' (porque es una palabra de segunda mano) y siente directamente las sensaciones vivas que están ahí, momento-a-momento, sin intentar deshacerte de ellas o detenerlas, sin siquiera desear que desaparezcan. Date la oportunidad de ser curioso y ver lo que está vivo en tu cuerpo en este momento, las sensaciones físicas de este momento. Sal del pasado y el futuro y sumérgete en la presencia. Respira en las sensaciones, dignifícalas con tu aliento, con oxígeno, con vida, con tu amorosa atención. ¿Sientes mariposas en el estómago? ¿Tus músculos se sienten tensos? ¿Qué músculos? ¿Podrías brindarle a todo ello una amorosa atención y respirar allí? Hazles saber a las sensaciones que tienen permiso de estar aquí, que están incluidas en la vida, que finalmente no cuentas con ninguna agenda que pretenda destruirlas, que pueden quedarse, por ahora. Y que sólo hay el Ahora.
Si los pensamientos están girando sin control y haciendo su fiesta, si hay demasiadas nubes de pensamiento en el cielo de la consciencia, es maravilloso. No intentes detener los pensamientos o silenciar todas esas voces, imágenes, recuerdos, fantasías, porque eso también te hará sentir más ansioso. Sólo los pensamientos querrían detener a los pensamientos. Sé el cielo, en donde las nubes de pensamiento pueden danzar. Los pensamientos no son la realidad, y no son lo que realmente eres. Son sólo sonidos e imágenes.
Los pensamientos pueden dispararse hacia el futuro o el pasado, pero eso está bien - eso es lo que hace la mente, constantemente se regresa o se adelanta. Sin embargo tú estás aquí. Tú estás justo aquí; aquí es donde vive tu presencia. Deja que todos los pensamientos estén aquí, contigo, todos los sonidos, todos los sentimientos, todas las urgencias Incluso admite tus sentimientos de no-aceptación, tu prisa por escapar de este momento. Conforme tu cuerpo libera tensión, podrías encontrarte nervioso, bostezando, riendo, o hasta temblando, o simplemente descansando más profundamente...
Si no puedes aceptarte a ti mismo como eres, entonces, ¿podrías aceptar plenamente tu incapacidad para aceptar? Y si no puedes aceptar eso, ¿serías capaz de ver que incluso tu incapacidad de aceptar es parte de la vida, parte de este momento, parte del movimiento del universo? No tienes que aceptarte a ti mismo, o aceptar este momento, porque ya ha sido aceptado. Ya está aquí, completamente vivo, y ya es como es.
La ansiedad es como un niño pequeño que ha llegado a tu espacio. No ha venido a arruinarte, o a hacerte daño, sino a despertarte. Simplemente quiere ser reconocido, acogido, sólo quiere ser incluido en la inmensidad de este momento.
La ansiedad anhela un hogar. ¿Huirás cuando se presente de nuevo, te distraerás, o finalmente le darás la bienvenida?
domingo, 21 de agosto de 2016

Noche serena
de estrellas

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena


Pocas cosas hay tan agradables como quedarse en el silencio de la noche observando las estrellas. Y más en estas noches de agosto, templadas, donde el cielo nos regala auténticos espectáculos.
Los que tenemos la suerte de poder estar en un pueblo hemos podido encontrar, seguro, el lugar perfecto para disfrutar de ello: una pequeña ladera, un rincón especial, una explanada en lo alto… Pero en cualquier sitio podemos alzar la mirada en la noche y descubrir, allá arriba, un cielo plagado de estrellas.
He observado las estrellas en el monte, en la playa, sola, acompañada, en invierno, en verano, desde mi casa o desde los pasillos de hospitales. En algunos casos, buscando luz en plena noche y desahogando las lágrimas que no podía verter de día. En otros –los más- agradeciendo mi suerte y todo lo que tengo en mi vida.
Puede parecer una tontería “perder el tiempo” mirando estrellas en silencio, pudiendo estar durmiendo o bebiendo con los amigos o chateando o un sinfín de cosas más. De hecho, hay quien ha puesto extrañas muecas cuando me ha oído decir que es uno de mis hábitos preferido. En cualquier caso, estos pequeños placeres cotidianos sólo los entienden aquellos que los disfrutan.
A estas alturas de mi vida he aprendido a elegir, a hacer lo que me gusta aunque parezca extraño, a asumir las consecuencias de mis decisiones, a dar las explicaciones justas y a no perder el tiempo intentando agradar a unos y a otros. En este momento, por ejemplo, dejo de escribir para sentarme en el jardín a mirar las estrellas que esta silenciosa y serena noche de verano me regala.
sábado, 20 de agosto de 2016

La vela

 

La Sra. Donovan caminaba por la calle O'Connell de Dublin cuando se cruzó con el padre Rafferty.

El padre le dijo:

- Muy buenos días, ¿no es usted la Sra. Donovan a quien casé hace dos años?.

- Efectivamente padre, soy yo.

- ¿Y no han tenido niños aún?.

- No padre, aún no.

- Bueno, la semana próxima viajo a Roma, así que, si quiere, encenderé una vela por usted y su esposo.

- ¡Oh padre, muchas gracias, le estaremos muy agradecidos!!

Y ambos siguieron su camino.

Años más tarde se encontraron nuevamente.

El sacerdote preguntó:

- Sra. Donovan, ¿como se encuentra usted ahora?.

- Muy bien, padre..

- Y dígame, ¿han tenido niños ya?

- ¡¡Oh si, padre, 3 pares de mellizos y 4 criaturas más!!. 10 en total !!!.

- ¡Bendito sea el Señor!. ¡Qué maravilla! ¿Y dónde está su amante esposo?.

- Camino de Roma, a ver si puede apagar la puta vela. 

jueves, 18 de agosto de 2016

Entrevista a
Joan Garriga (II)


¿Pero...?
Pero frente a la capacidad de estar en uno mismo y escucharse profundamente existe el pecado de la inconsciencia y la ignorancia (en este sentido es una perversión), el no hacer el trabajo de distinguir lo que sí tenemos de lo que no tenemos. Esto vale para la vida en sus aspectos concretos, pero si lo trasladamos a un contexto espiritual es identificarnos más con el ego que con nuestra verdadera naturaleza que es esencialmente vacía.
¡Apareció el ego!
Debemos descubrir qué es lo que nos mueve y nos toca internamente y expandirnos por ahí con humildad y sin añorar lo que no poseemos. Saber que ser como uno es, es la mejor opción posible. Encarnar dignamente el ego que nos toca y llevarlo con humildad, o paradójicamente con menos ego.
Pero a veces la Vida nos pone delante ciertas variables...
Es cierto. A veces nos azota con pérdidas dolorosas. Perdemos parte de nuestra salud o a un ser querido o un trabajo y esto nos somete a tormento, a dolor, a un proceso emocional arduo donde aparecen la negación, el enojo, la culpa, la vergüenza, la indignidad, el dolor... Pero tal vez haya que comprender que la contrariedad y la pérdida cumplen la función de liberarnos de algunos puntos de vista, pilares de vida o apegos; en cierto modo nos liberan.
¿Hay riqueza en la pérdida?
La pérdida nos desnuda y con suerte nos desestructura. Decía Rumi que cuando la casa se ha destruido y ya no quedan paredes ni decorados encontramos que en el subsuelo está el mayor de los tesoros, el latido común o la sustancia plural que es la sangre de la Vida y que es compartida por todos.
Pero si mi casa se destruye me veo caer una depresión, por ejemplo.
La depresión como sintomatología psiquiátrica es una oposición a la pérdida. En lugar de hacer el viaje heroico que a veces conlleva momentos de mucho dolor pero culmina en la alegría reencontrada, la persona deprimida clama y permanece en “esto no debería haber ocurrido”, sin asentir y sin integrar.
¿Entonces?
Los seres humanos poseemos tal fragilidad y delicadeza que cu
alquier operación emocional requiere de un laboratorio muy depurado. Ojalá tuviésemos una educación y una cultura en la que nos enseñasen a ser buenos químicos de nuestras emociones;
a saber que cuando una emoción es vivida, pasa y cede su espacio. Así se repite en una cadena sanadora. La Vida es flujo, es proceso, no es detención. Por eso hay enfermedades que surgen por la detención del flujo emocional espontáneo.
¿Conoces a personas que fluyan espontáneamente con la Vida?
Muchas. Por la calle cada día nos cruzamos con personas que llevan los dolores de su biografía, de su familia, de su historia con dignidad, como hechos que fueron procesados, incorporados y amados. Pero es cierto que también hay personas que están gravemente afectadas por posiciones anti-vida como el victimismo, la queja o la hiperdependencia, etcétera. En ellas se ha detenido la integración emocional de hechos que fueron difíciles.
Parece un trabajo arduo.
Lo sé, pero nuestro bienestar pasa por ahí. ¡Cuántas personas se han casado con quien no querían, por ejemplo! Parecía lo correcto, pero el otro no le hacía vibrar su cuerpo ni su corazón. Y no se dieron ni el espacio ni el tiempo para descubrir su propio movimiento profundo. ¡Es tan necesario escuchar el cuerpo!
¿Cómo?
La verdad la reconocemos en las sensaciones corporales no sólo en nuestros pensamientos. Si sentimos algo en el pecho o en el estómago ante una determinada persona o situación no hay que ignorarlo. Es una señal de que ese es el camino o de que no lo es.
Antes has hablado de pareja ¿crees que la pareja de hoy tiene mejor salud que la de ayer?
Creo que lo más realista que te puedo decir es que cada uno hace lo que puede (se ríe). En serio, lo que sí sé es que no cesa el deseo de amor, tanto de recibirlo como de darlo. Somos mamíferos y necesitamos gestionar el espacio afectivo, el deseo de vivirel contacto, el vínculo y la pertenencia.
¿Percibo que ahora viene un “pero”?
(Se ríe) Dicho esto diré que son tiempos complejos porque son tiempos novedosos, de mucha  libertad, donde cada quien inventa su propio modelo. Y esta libertad tiene un precio. Actualmente la gente no se siente sostenida en pareja por entornos significativos. Lo que antes era la vieja tribu o las normas sociales que sostenían y calmaban hoy en día no existe.
¿Entonces?
Es una bendición porque podemos hacer lo que queremos con gran libertad, pero eso nos exige estar bien orientados. Y eso no es fácil. Cuando se juntan dos personas se unen las historias individuales y las familiares de cada uno, con sus heridas... Y hay quien llega a la pareja cegado por su necesidad y sus expectativas, sin enriquecerlas después con la información adecuada de lo que ocurre en la realidad del campo que están creando en común.
¿Y?
Dejan de percibir que la realidad del campo es tensa por el exceso de expectativas. Hay un legítimo anhelo de estar acompañado que se vehicula muchas veces con la pareja, a menudo esperando demasiado y, por consiguiente, generando frustración. Yo lo que veo es que hoy o se aprende a soportar una cierta soledad o se gestiona a través de la pareja ya que las familias amplias ya no existen.
¿Y eso de comieron perdices?
Bueno es cierto que también existen parejas a las que les toca la dicha de saber encajar y generar un campo fértil, nutritivo y de respeto. ¡Ojalá hubiera más respeto genuino en la pareja!
¿Percibes falta de respeto?
Mira, de lo que yo más hablo últimamente es de que la gente pone demasiado énfasis en “quiero tener pareja” y en este planteamiento hay algo profundamente equivocado. Sería mucho más fructífero plantearse “quiero ser una pareja” para ver cómo se logra generar dentro de mí un espacio que hace que me ponga al lado de otra persona para un camino común.
¿Qué falla en “quiero tener una pareja”?
Muchas veces detrás de ese “quiero” hay un niño y la pareja no es el lugar de la infancia sino donde nos despedimos de ella. Y para eso hay que haber integrado a los padres, poniéndose en paz con ellos, poniendo luz sobre los asuntos difíciles de la familia de origen... integrando  toda la atmósfera que nos precedió. Porque así se gana espacio interior para ser pareja y uno puede tener un movimiento real de expansión hacia el otro.
Nada que ver con las películas de Hollywood...
La pareja es una bendición cuando cada uno siente el deseo espontáneo de que al otro le vaya bien, de que el otro esté feliz, aunque su felicidad no encaje con lo que a nosotros nos gustaría. Pero siento decirte que hay mucho infantilismo en la pareja, mucha fuga de energía, desencuentro... Por eso mi trabajo con ellas pasa por intentar que se ponga un poco más de luz y valentía. Valentía para soltar algo cuando ya no cumple su cometido y para respetarse a uno mismo y respetar al otro.
(*) En esta entrevista aparece escrito ‘vida’ en alusión a un proceso biológico o cronológico y ‘Vida’ en referencia a una existencia más profunda y trascendente.
Publicado en El Hedonista http://elhedonista.es/
miércoles, 17 de agosto de 2016

Entrevista a
Joan Garriga (I)




Su voz pausada y sosegada contrasta con sus, a menudo, provocativas lecturas de la realidad. Psicólogo y co-creador del Institut Gestalt de Barcelona es el mayor especialista en ‘constelaciones familiares’ de nuestro país y el primero en invitar a su creador, Bert Hellinger, a dar a conocer su trabajo dentro de nuestras fronteras. Ha publicado tres libros y el próximo marzo verá la luz el cuarto “La llave de la buena vida” (Ed. Destino)
Pero voy a confesar algo: Joan Garriga es alguien a quien admiro y que, además, es amigo desde hace años. Su capacidad para la lectura poliédrica de los hechos, su mirada compasiva y su lógica diferente encierran sabiduría. Así que tal vez el afecto y ese aire que tienen las conversaciones relajadas, entre amigos, se deje sentir en algún momento de nuestra conversación. Aún así, sus palabras no tienen desperdicio.
¿Por qué un nuevo libro? ¿Qué querías contar?
Llevaba tiempo queriendo hablar de la llave que abre las puertas del ganar y el perder. Tenemos que ir equipados con ella y enseñar a nuestros hijos a manejarla porque las ganancias y las perdidas nos visitan invariablemente en la vida. Así que inventé una llave con tres dientes para simbolizar los tres recursos que nos asisten y que nos evitan tres grandes pecados en los que podemos incurrir.
¿Cuáles son esos recursos?
El primero es el coraje, la valentía, para darle a la Vida lo que tenemos que darle. A menudo se trata de dones o regalos que hemos recibido y no hemos elegido. Por ejemplo, el que tiene talento para la música o para la cocina debe entregarlo y quien tiene talento para la maternidad debe hacer lo mismo para hallar el bienestar.
Desarrollando su talento hay quien se hace rico...
Pero para saber ganar y saber administrar las ganancias hay que tener una cierta grandeza en el corazón. Hay que entender que muchas veces lo que nos llega como don no es para nuestro engrandecimiento sino para ponerlo al servicio de la Vida.
Pero hay quien no desarrolla sus dones...
A veces las personas prefieren no tomar sus dones por cobardía porque eso les pone en el riesgo de fracasar, de no ser reconocidos o de poder ser avergonzados. Esas personas encogen su espacio existencial y en lugar de asumir la grandeza de lo que tienen y entregarlo, no lo hacen. Y esto es un pecado porque la Vida es una invitación continua a entregar lo que tenemos.
Bien. Imaginemos que alguien entrega sus dones. ¿Qué viene después?
Espera, porque hay que tener cuidado con no intentar dar a la Vida lo que no tenemos. La impostación, la falsedad y el artificio están ahí e incurrimos en ello cuando en lugar de escucharnos profundamente en nuestro interior nos identificamos con un personaje ideal, y pretendemos ser quien no somos.
¿Hablamos de roles, por ejemplo?
Sí, de cuando nos identificamos con el futbolista, el abogado o el monje. Ahí nos impostamos porque creemos que con el personaje nos va a ir mejor que estando en contacto con la realidad de quien somos. Pero esa experiencia no puede traer bienestar.
¿Y si además somos un futbolista, un cantante o un escritor de éxito...?
Ganar es muy dulce y que la vida nos sonría produce un cierto tipo de felicidad que es muy agradable. Pero dicho esto también hay que decir que como las ganancias son agradables, la tendencia del yo personal es querer multiplicarlas y corremos el peligro de acabar identificándonos con los logros y los éxitos. Si nos va demasiado bien
corremos el riesgo de alejarnos de nuestro ser, de nuestra naturaleza, de nuestra humildad... para quedar identificados con un personaje que en realidad no somos.
¿Qué habría que hacer entonces?
Poner verdad, veracidad, transparencia para generar amor por uno mismo. Confiar en que siendo quien uno es nos irá bien. Ese es el segundo recurso que se necesita para una buena vida.
¿Y el tercero?
Es el más básico, la madre de todas las perversiones y los talentos humanos: el recurso de la consciencia.
.../... mañana la segunda parte...
martes, 16 de agosto de 2016

IKEA, como la vida misma

El rincón del psiquiatra
Alejandro Rocamora Bonilla
Psiquiatra

Composición de un mueble de Ikea

Hace años que monté una estantería de IKEA para la habitación de uno de mis hijos. Y después de “sudar la gota gorda” y pasar por momentos de frustración, agobio, sensación de inutilidad, conseguí que no me sobrara ninguna pieza y que la estantería se mantuviera en pie. Entonces hice un juramento: nunca más instalaría uno de estos muebles, solamente por criterios de salud mental.

Pero como el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, hace unos días me ví en la necesidad de enfrentarme nuevamente a un mueble de IKEA para nuestro baño. He sentido el mismo agobio, el mismo desconcierto, la misma sensación de que sobraban piezas o que no se podía instalar como marcaban las instrucciones. En un momento me dije: “esto es imposible”. Gracias  a la buena ayuda de Jaime, buen amigo y un “manitas”, conseguimos montar el susodicho mueble.

Hoy se me antoja pensar que la vida, nuestra vida, es como un mueble de IKEA, con todas las piezas, ni una mas pero tampoco ni una menos. Todas, aunque parezca imposible, tienen su sitio y su función. Así, los diversos acontecimiento (piezas)  buenos y malos, felices e infelices, esperables e inesperables, etc. tienen su finalidad. Es necesario estar atentos, pues, para encontrar el sentido a cada una de esas vivencias, pero a veces, no podremos solos y será preciso la ayuda de un familiar, un amigo o un experto. Una de las grandes diferencias, no obstante, es que el mueble de IKEA se acompaña con un manual de instrucciones, y la vida, nuestra vida, carece del mismo. Por esto “montar” nuestra vida es más difícil, pero también el proceso es más creativo y más libre.

El fenómeno IKEA surge en Suecia por los años cuarenta del siglo pasado con dos ideas fundamentales: la funcionalidad del mueble (el que se pueda trasladar fácilmente) y que se pueda montar por el propio comprador. Su lema podría ser: “móntatelo tú mismo”. Es evidente que subyace una valoración intrínseca de todo ser humano para estos menesteres.

Nuestras vidas también tienen esa característica: cada uno de nosotros somos sujetos pacientes y agentes de nuestra existencia. Siempre podremos construir nuestra vida con los elementos o piezas que tengamos:  capacidad psicológica y social, bienestar corporal, etc. Aquí podremos decir, que no importa tanto las “mimbres” de que dispongamos, cuanto del cesto que sepamos crear. Todo este proceso tampoco está exento de desconfianza, la sensación de inutilidad o el sentimiento de que nos faltan piezas para ser felices.

El gran mensaje de IKEA es que todos tenemos capacidad de instalar un mueble (algunos con pocas dificultades y otros con mucha) cuando tenemos todas las piezas, un manual de instrucciones y una pizca de paciencia; hoy mi mensaje, querido lector, es que todos podemos construir nuestra propia vida con las capacidades que tengamos, aunque no tengamos las instrucciones para llegar al final, pero esto nos posibilita ser más libres y creativos.

lunes, 15 de agosto de 2016

No me seas Dunning-Kruger

El rincón del optimista
Juan

La relación entre estupidez y vanidad se ha descrito como el síndrome Dunning-Kruger, según el cual las personas con escaso nivel intelectual y cultural tienden a pensar que saben más de lo que saben y a considerarse más inteligentes de lo que son. El fenómeno fue rigurosamente estudiado por Justin Krugger y David Dunning, psicólogos de la Universidad de Cornell en Nueva York, y publicado en 1999 en The Journal of Personality and Social Psychology. Antes de que estos estudiosos lo evidenciasen científicamente, Charles Darwin ya había sentenciado que la ignorancia engendra más confianza que el conocimiento. Y es que creo que la mayoría de nosotros tendemos a valorarnos a nosotros mismos por encima de la media.
El avance de Krugger y Dunning fue simplemente demostrado en un experimento consistente en medir las habilidades intelectuales y sociales de una serie de estudiantes y pedirles una auto-evaluación posterior. Los resultados fueron sorprendentes y reveladores: Los más brillantes estimaban que estaban por debajo de la media; los mediocres se consideraban por encima de la media, y los menos dotados y más inútiles estaban convencidos de estar entre los mejores. Estas observaciones, además de curiosas pueden llegar a ser preocupantes, pues vienen a confirmar que los más incompetentes no sólo tienden a llegar a conclusiones erróneas y tomar decisiones desafortunadas, sino que su incompetencia les impide darse cuenta de ello.
Pues bien, en la actualidad estos parámetros vienen al pelo para catalogar e interpretar muchas de las decisiones y desaciertos de tantos políticos y economistas que nos han llevado a donde estamos. No estoy aludiendo a ningún personaje concreto, ni a ninguna opción política, que el Teléfono de la Esperanza es una organización apolítica, sino simplemente me atrevo a proponer el modelo para diagnosticar a tantos líderes, peritos, charlatanes, sacamantecas y desatinados que pululan por doquier y padecen este síndrome de Dunning-Kruger y de paso recomendarles que se lo hagan mirar ya que ellos solos, por sí mismos, son incapaces de reconocer que lo padecen. Y el resto del mundo mundial, pues mejor sería no dárnoslas de sabios en nada, no sea que también estemos afectados. Humildad, más humildad. Recuerda al sabio que dijo: “Sólo sé que no sé nada”. Pues eso.
Asín sea.
domingo, 14 de agosto de 2016

Una escalera adaptada

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena


De pequeña pasaba los veranos con mi abuela en el pueblo. Su casa, comparada con el piso de la ciudad, me parecía enorme. Tenía dos corrales, un taller, una fragua, un lagar, una cocina de verano, una galería y una alta y majestuosa escalera interior de madera que mi abuelo había encargado, en su momento, a un ebanista de Carrión de los condes.
Cada viernes mi abuela me daba un trapo y me mandaba limpiar la escalera, insistiendo en que frotara bien cada tallado de los torneados palos. Odiaba aquella labor. Los palos parecían crecer de semana en semana y me llevaba un buen rato frotar o encerar cada uno de ellos.
Hoy creo que lo que mi abuela pretendía era tenerme entretenida para que no preguntara tanto. Y los viernes, la verdad, lo conseguía.
De tantos ratos dedicados a la escalera acabé tomándola cariño, de tal manera que ahora es parte de mi casa. Adapté su majestuosidad y altura a lo que necesito y aquí está, haciendo la misma función pero con distinta forma. Igual de bonita que siempre.
Si hace unos años maldecía su cuidado y deseaba terminar cuanto antes, ahora agradezco su presencia y “tiro” ratos limpiándola, porque cada palo me hace volver a un pasado feliz.
Cuando la contemplo escucho la voz de mi abuela canturreando en la cocina, distingo los ruidos en el taller o la fragua, me viene el olor de la madera, de aquella cera, de aquella casa. Recuerdo lo que pensaba entonces que podría ser mi vida, los sueños y planes que tenía. Y soy consciente del paso del tiempo que, inexorablemente, no se detiene.
sábado, 13 de agosto de 2016

El piloto y la azafata

       

–Estimados pasajeros: Bienvenidos a bordo, les habla el Capitán Galdós del vuelo 888 con destino en Madrid, donde la temperatura es de 18º C. El tiempo estimado de vuelo será de 2 horas y media. Les recordamos que en este vuelo no se puede fumar, que se abrochen el cinturón y bla, bla, bla…
Terminado el  discurso de bienvenida, el piloto olvida desconectar el altavoz y dirigiéndose a su copiloto dice:
–Apenas ponga el piloto automático, me hago una cagadita y luego le hecho un polvo a la azafata !!!
Todo el mundo escucha el comentario, y la azafata se lanza como un trueno a la cabina para avisar al Capitán Galdós que desconecte el altavoz, cuando... de pronto, una viejita que se encontraba en un asiento delantero del pasillo, le mete un tremendo bastonazo, tumbándola en el suelo.
Desconcertada la azafata mira a la viejita y ésta le dice:
–¡¡¡Quieta,... desesperada!!! Primero déjalo que cague!!! 
viernes, 12 de agosto de 2016

Entrevista a
Karl Deisseroth

La Vanguardia

Karl Deisseroth, neurólogo, psiquiatra; fue niño prodigio; pionero de la optogenética
Tengo 45 años: me faltará tiempo para empezar a entender nuestra mente. El bisturí más preciso en un cerebro sigue siendo la palabra. La optogenética ya elimina la adicción a la cocaína en ratas y hay decenas de equipos investigando otros trastornos. Soy premio Fronteras del Conocimiento BBVA 2016
“Sin emoción no hay memoria”
¿Descansar para qué?
El inventor de la optogenética es uno de los científicos que más saben sobre conexiones neuronales, pero cuando intento averiguar cómo desconecta de su laboratorio, responde con otra pregunta: “¿Desconectar para qué?”. Sería una respuesta de trabajoadictoconvencional, como la de otro entrevistado que sentenció que las vacaciones sólo son para funcionarios y empleados y que él era un creador; pero Deisseroth no se apoya en sus prejuicios, sino en sus hallazgos: al conectar y desconectar –argumenta– gastamos más energía que estando siempre en línea con nuestros objetivos. Por eso, es mejor descansar pensando en los mismos problemas, pero de un modo diferente: él escribe novelas de neurociencia.
He visto cómo hace que el ratón vaya de izquierda a derecha con impulsos optogenéticos.
No sólo podemos hacer que un ratón actúe, sino también ver en tiempo real cómo, gracias a la optogenética y a nuestro método Clarity, su cerebro en acción, sus redes neuronales, responde a cada impulso.
Es fascinante ver cómo lo manipulan.
Antes la resonancia magnética o las tomografías sólo permitían observar al cerebro: ahora también podemos actuar sobre él. Y una red de laboratorios ya trabaja en transformar este progreso de investigación básica en terapias y farmacología.
¿Alguna que ya sea realidad?
Un equipo italiano ha logrado desconectar los circuitos de adicción a la heroína en ratones aplicando estímulos electromagnéticos en un área específica del córtex frontal.
¿Localizan conexiones neuronales que generan respuestas y las desconectan?
El método es detectar dónde está la conexión que causa determinado efecto y tratar de actuar sobre ella.
¿Usted mueve al ratón con disparospor un cable insertado en su cerebro?
Sólo iluminamos las células del cerebro y las redes en las que nos interesa actuar y luego podemos intervenir sobre ellas.
¿Actúa como un interruptor?
Porque es luz. Las neuronas son sensibles a la electricidad, pero no a la luz. Y, para lograr iluminarlas, tomamos una proteína del gen de un alga unicelular fotosensible y la introducimos en las células del cerebro del mamífero...
Y es como si las encendieran.
...Pero sólo las redes y las áreas que nos interesan. Y así hoy podemos estudiarlas, estimularlas y modificarlas.
Una revolución en neurociencia.
Ahora estudiamos la conducta y su relación con las emociones: el miedo, la memoria, las interacciones sociales...
Por ejemplo.
Estamos investigando la ansiedad y observando las conexiones del córtex frontal con las de capas más profundas del cerebro...
¿Dónde está la ansiedad?
Sin emoción no hay memoria. Y el miedo es una emoción muy profunda y primigenia que ya permitió sobrevivir a nuestros más remotos antecesores en la evolución.
¿Ven ustedes las conexiones de la ansiedad y la memoria?
Son conexiones, y tal vez si las apagamos o modulamos regularemos la ansiedad.
¿Podría llegar también a curar enfermedades neurodegenerativas?
Hay muchos equipos trabajando ya en esa área: localizar el punto, la red, la conexión que genera una conducta o un proceso indeseable y actuar sobre él. Pero yo sigo investigando el funcionamiento del cerebro en conjunto, y es una tarea que ocupará el resto de mi vida y ocuparía otras muchas vidas.
¿Ustedes pueden ver en tiempo real cómo un ratón se acongoja?
Lo que sabíamos es que la ansiedad es una respuesta adaptativa a los riesgos del medio. Anticipa un ataque, por ejemplo, y a veces esa anticipación salva a quien la tiene.
Y otras se sufre sin motivo.
En la ansiedad hay, por tanto, miedo incontrolable y lo que funcionaba para tratarla hasta ahora era la terapia cognitiva: usar las palabras para ayudar al ansioso a imponer el razonamiento sobre la emoción.
El raciocinio.
De algún modo es ayudar al ansioso a imponer el córtex frontal sobre el miedo que procede del cerebro profundo en la amígdala.
El que ya tenían los reptiles.
Pues bien, hoy con la optogenética nosotros podemos ver esas conexiones. Ahora el siguiente paso es intervenir en ese punto.
¿Pasar de la palabra a la electricidad?
Pero, por ahora, el bisturí más preciso en el cerebro humano sigue siendo la palabra. Nosotros ahora podemos llegar a ver cómo actúa sobre el cerebro y lo modifica.
He leído que usted fue un niño superdotado: ¿le queda algo de aquel don?
Digamos que tenía cierta facilidad para memorizar y entender las palabras.
Libros enteros en muy poco tiempo.
Bueno, sí. Hay quien lee por líneas y yo digamos que leía en bloque.
¿Escribe usted para divertirse?
Escribo novelas. Son estimulantes.
¿Cómo le estimulan?
Pues el escritor es como el buen lector: siente placer al reencontrarse con alguna palabra, parecido al que experimentas al volver a ver a un viejo amigo.
¿Se reconocen la palabra y usted?
Una palabra no es sólo la idea: es el sonido y la resonancia que adquiere ese sonido en tu mente al pronunciarla y todo cuanto evoca en ella. Es como si, al emerger de tu memoria, esa palabra arrastrara también con ella fragmentos de tu vida y de la de los demás. De algún modo vuelves a vivirlos.
¿Ese mecanismo de la escritura lo puede ver ahora en su propio cerebro?
De momento, pienso seguir escribiendo. No deja de ser otro modo de practicar neurociencia y también es divertido.
jueves, 11 de agosto de 2016

Algunos antídotos más contra el miedo (4)

María Guerrero
FLEXIBILIDAD. Si eres flexible y no intentas aferrarte a las costumbres, a lo conocido, podrás recibir los acontecimientos que te vengan en el día a día sin miedo y utilizar los recursos necesarios para afrontarlos.
ACTITUD POSITIVA. Si tienes una actitud positiva, puedes enfrentarte con más éxito a cualquier situación, irás sin miedo porque sabes que te tienes a ti.
CONFIANZA. Si tienes confianza en tus capacidades podrás enfrentarte en mejores condiciones al futuro incierto.  Cuando estamos confiados y serenos dejamos venir y estamos preparados, entonces el control y el miedo no tienen cabida.
APERTURA AL CAMBIO. Los cambios son inevitables, las personas, las situaciones, las relaciones cambian, así que no te aferres y acoge ese cambio dinámico que te ofrece la posibilidad de aprender de ti y de lo que te rodea.
ACEPTACIÓN DE LA REALIDAD. Las cosas son como son nos guste o no. Podemos pelearnos, enfadarnos o deprimirnos, que no van a cambiar, así que cesa en ese esfuerzo inútil y abraza tu realidad, con lo que sea que tenga, acógela sin lucha, es la única que tienes.
ESPIRITUALIDAD. Cada experiencia es una oportunidad rica y valiosa, vívela y aprovéchala. Potencia la actitud de aceptar y agradecer las cosas que te pasan cómo procesos de aprendizaje y crecimiento. 
El miedo no es una catástrofe ni una enfermedad terminal a pesar de que a veces sientas que el mundo se te viene abajo. Tú tienes las herramientas y los recursos para vivir sin él, ¿acaso no te has enfrentado a situaciones a las que temías? y después te has dicho, ¡vaya, pues no era para tanto, después de todo he sido capaz!.
El límite de tus actos solo lo imponen tus miedos, no permitas que el miedo marque el rumbo de tu vida.
TÚ PUEDES ELEGIR,
DECÍDETE A VIVIR SIN MIEDO,
HOY ES EL DÍA, AHORA EL MOMENTO.
miércoles, 10 de agosto de 2016

La razón y la pasión

Khalil Gibrán

Y la sacerdotisa habló de nuevo: Háblanos de la Razón y la Pasión.

Y él respondió, diciendo:

Vuestra alma es, a veces, un campo de batalla sobre el que vuestra razón y vuestro juicio combaten contra vuestra pasión y vuestro apetito.

Desearía poder ser el pacificador de vuestra alma y cambiar la discordia y la rivalidad de vuestros elementos en 'unidad y melodía. Pero, ¿cómo lo haré a menos que vosotros

mismos seáis también los pacificadores, no, los amigos, de todos vuestros elementos?

Vuestra razón y vuestra pasión son el timón y las velas de vuestra alma viajera.

Si vuestras velas o vuestro timón se rompieran, no podríais más que agitaros e ir a la deriva o permanecer inmóviles en medio del mar. Porque la razón, gobernando sola, es una

fuerza limitadora y la pasión, desgobernada, es una llama que se quema hasta su propia destrucción.

Por, lo tanto, haced que vuestra alma exalte a vuestra razón a la altura de la pasión, para que cante.

Y dirigid vuestra pasión con el razonamiento, para. que ella pueda vivir a través de su diaria resurrección y, como el ave fénix, se eleve de sus propias cenizas.

Desearía que consideráseis vuestro propio juicio y vuestro apetito como dos queridos huéspedes.

No honraríais, con seguridad, a uno más que al otro; porque quien es más atento con uno de ellos pierde el amor y la fe de ambos.

Entre las colinas, cuando os sentéis a la sombra fresca de los álamos, compartiendo la paz y la serenidad de los campos y praderas distantes, dejad que vuestro corazón diga en silen­cio: "Dios descansa en la razón."

Y, cuando llegue la tormenta y el viento poderoso sacuda el bosque y los truenos y relámpagos proclamen la majestad del cielo, dejad a vuestro corazón decir sobrecogido: "Dios se mueve en la pasión."

Y, ya que sois un soplo en la esfera de Dios y una hoja en el bosque de Dios, deberíais descansar en la razón y moveros en la pasión.

martes, 9 de agosto de 2016

Cómo se dibuja
un niño

Gloria Fuertes

Para dibujar un niño hay que hacerlo con cariño.
Pintarle mucho flequillo,
que esté comiendo un barquillo;
muchas pecas en la cara que se note que es un pillo;
–pillo rima con flequillo y quiere decir travieso–.

Continuemos el dibujo: redonda cara de queso.
Como es un niño de moda, bebe jarabe con soda.
Lleva pantalón vaquero con un hermoso agujero;
camiseta americana y una gorrita de pana.

Las botas de futbolista –porque chutando es artista–.
Se ríe continuamente, porque es muy inteligente.
Debajo del brazo un cuento por eso está tan contento.
Para dibujar un niño hay que hacerlo con cariño.
lunes, 8 de agosto de 2016
domingo, 7 de agosto de 2016

Verbenas
en la ventana

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena
En la ventana del jardín de mi casa tengo verbenas. Es una planta que descubrí hace unos años y me encanta.
La verbena es pequeña cuando la compro, pero se extiende a lo largo y ancho de la jardinera llegando a ocupar todo el espacio y se esponja especialmente con el calor. Sus alargadas hojas verdes son originales y bonitas, dotándola de tal exuberancia que parece una planta tropical.
Tiene racimos de diminutas flores de intenso color (rojo, rosa, azul o malva) y éste destaca entre el verde de las hojas de forma llamativa. Cada racimo se mantiene durante unos días y luego desaparece, pero vuelve a brotar de nuevo al cabo de un tiempo.
Aparte de su belleza -a mí me parece una planta preciosa- lo que más llama la atención es su aroma. Un aroma fresco y muy agradable que, en las tardes de verano, inunda el espacio impregnándolo de un olor mágico.
Me gusta la verbena porque no es llamativa, pero se hace imprescindible. Se adapta a su espacio con generosidad y proporciona delicadas flores y atrayente aroma. Desde que la descubrí no puedo poner otras flores en la ventana.
Como esas personas discretas que entran en tu vida sin grandes algarabías pero que te la hacen hermosamente llevadera. Personas que se adaptan a las circunstancias y te dan lo mejor que tienen: aroma permanente y flores inesperadas. Personas que no molestan cuando están y a las que echas terriblemente de menos cuando no están. Personas imprescindibles.
Tan imprescindibles como las verbenas en mi ventana.
sábado, 6 de agosto de 2016

Unos chistes de médicos


–¿Desde cuando tiene usted la obsesión de que es un perro?

–Desde cachorro, doctor.   

…//…

–Doctor, tengo complejo de fea.

–De complejo nada.

…//…

–Doctor, me tiemblan mucho las manos.

–¿No será que bebe demasiado alcohol?

–¡¡Que va, si lo derramo casi todo!!

…//…

–Doctor, ¿Cómo ha salido la operación?

–Hijo mío, yo no soy el doctor. Soy San Pedro.

…//…

–Doctor, ¿qué puedo hacer para que durante las vacaciones mi mujer no quede embarazada?

–Llévesela con usted.

…//…

–Fui al médico y me ha quitado el whisky, el tabaco y las drogas.

–Pero… ¿vienes del médico o de la aduana?

…//…

–No sé que me pasa, doctor, me toco la cabeza y me duele, me toco la nariz y me duele, me toco el pie y me duele. ¿Qué tengo?

–El dedo fracturado...

 …//…

–Doctor, quiero que recomiende algo para que mi marido vuelva a estar como un toro.

–Bien, desnúdese. Empezaremos por los cuernos. 

...//...  

Un anciano de 95 años llega al médico para su chequeo de rutina. 

El doctor le pregunta cómo se siente. 

–Nunca estuve mejor –le  responde–. Mi novia tiene 25 años. Ahora está embarazada y vamos a tener un hijo. 

El doctor piensa por un momento y dice: 

–Permítame contarle una historia: “Un cazador que nunca se perdía la temporada de caza salio un día tan apurado de su hogar que se confundió tomando el paraguas en vez del rifle. Cuando llegó al bosque se le apareció un gran oso. El cazador levantó el paraguas, apuntó al oso, disparó y el oso cayó fulminado”. 

–Imposible –exclama el anciano–. Alguien más debió haber disparado. 

–A ese punto quería yo llegar –respondió el médico–. 

viernes, 5 de agosto de 2016

Compasión

Eckhart Tolle
El silencio habla


“Si su pasado fuera tu pasado, si su dolor fuera tu dolor, si su nivel de conciencia fuera tu nivel de conciencia, pensarías y actuarías exactamente como él o ella. Esta comprensión trae consigo perdón, compasión y paz.

Al ego no le gusta oír esto, porque pierde fuerza cuando no puede mostrarse reactivo y tener razón”.

jueves, 4 de agosto de 2016

Fluye




Fluye con tus pensamientos
Fluye con tus emociones
Fluye con tus actos
Fluye con la vida misma y QUE ELLA TE GUIE
miércoles, 3 de agosto de 2016

Estoy contigo

Jorge Luis Borges

No puedo darte soluciones para todos los problemas de tu vida, ni tengo respuestas para tus dudas o temores; pero puedo escucharte y buscarlas junto contigo.
No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro; pero cuando me necesites estaré junto a ti.
No puedo evitar que tropieces. Solamente puedo ofrecerte mi mano para que te sujetes y no caigas.
Tus alegrías, tus triunfos y tus éxitos no son míos; pero disfruto sinceramente cuando te veo feliz.
No juzgo las decisiones que tomas en la vida. Me limito a apoyarte, a estimularte y a ayudarte si me lo pides.
No puedo trazarte limites dentro de los cuales debes actuar; pero sí te ofrezco el espacio necesario para crecer.
No puedo evitar tus sufrimientos cuando alguna pena te parta el corazón; pero puedo llorar contigo y recoger los pedazos para armarlo de nuevo.
No puedo decirte quién eres, ni quién deberías ser. Solamente puedo quererte como eres y ser tu amigo.
En estos días oré por ti. En estos días me puse a recordar a mis amistades más preciosas. Soy una persona feliz: tengo más amigos de lo que imaginaba. Eso es lo que ellos me dicen, me lo demuestran. Es lo que siento por todos ellos.
Veo el brillo en sus ojos, la sonrisa espontánea y la alegría que sienten al verme. Y yo también siento paz y alegría cuando los veo y cuando hablamos; sea en la alegría o sea en la serenidad. En estos días pensé en mis amigos y amigas y entre ellos, apareciste tú.
No estabas arriba, ni abajo, ni en medio. No encabezabas ni concluías la lista. No eras el número uno, ni el número final.
Lo que sé es que te destacabas por alguna cualidad que transmitías y con la cual desde hace tiempo se ennoblece mi vida.
Yo tampoco tengo la pretensión de ser el primero, el segundo o el tercero de tu lista. Basta que me quieras como amigo. Entonces entendí que realmente somos amigos.
Hice lo que todo amigo; oré, y le agradecí a Dios que me haya dado la oportunidad de tener un amigo como tú. Era una oración de gratitud, porque tú le has dado valor a mi vida.
martes, 2 de agosto de 2016

Haz lo posible




Haz lo posible para respirar mejor.

Haz lo posible para acoger tu mundo interior.

Haz lo posible para escuchar tus emociones.

Haz lo posible por abrir la puerta a todos tus huéspedes.

Haz lo posible por ser tu.

Haz lo posible por sembrar bondad.

Haz lo posible por dar el siguiente paso que la vida te está demandando.

lunes, 1 de agosto de 2016

Lamistad

El rincón del optimista
Juan

La amistad verdadera se alimenta así, juntándose a menudo.

El albañil que le ayudó a mi padre a arreglar y pintar un pequeño merendero que levantó junto a la bodega del pueblo la bautizó por su cuenta y riesgo como ‘Merendero lamistad’. Cuando comenzamos a aparecer por allí la familia, allegados, amigos y curiosos no pudimos evitar la sonrisa por aquel ‘fallo’ gramatical del buen hombre que, quizá por economía del lenguaje,  contrajo artículo y sustantivo. Aquel hombre cabal se llamaba Justo y en su nombre encerraba su propia filosofía que yo he llegado a comprender y a compartir pasados los años. Y es que la amistad necesita precisamente de esa contracción para que se alimente, que se mantenga en el tiempo.

Muchas veces no sabemos muy bien porqué se desvanece una amistad, a pesar de que por alguna de las partes se intenta lubricar con llamadas o encuentros rutinarios. Es cierto que la aparición de nuevos amigos viene a desplazar a los antiguos. Tampoco es fácil de explicar el motivo por el que perdemos interés hacia algunas personas o viceversa, que esas personas pierden interés hacia nosotros. Recuerdo de algún amigo que no hacía más que quejarse, convertido en gran egoísta, hablaba continuamente de sus problemas sin mostrar el menor interés por los míos y al final, sin que medie discusión alguna, la pereza hizo que dejase de verlo o llamarlo. Otras veces es la falta de tiempo la que impide que nos llamemos para vernos y repasar nuestras vidas aunque sólo sea fugazmente.

Os aseguro que muchos días me acuerdo de amigos muy amigos que no sé muy bien porqué hace años que no veo ni me hablo. Me digo: es que vive lejos, quizá no sea muy feliz, a lo peor  no le va muy bien en la vida y pasará de mí completamente... Excusas, simples excusas. Un día de estos investigo su teléfono por si hubiera cambiado el último que conservo y le llamo. Quién sabe, la amistad que ahora está separada se convierta ‘por arte de Justo’ en la lamistad duradera.

Asín sea.