El conocimiento y la habilidad suman, pero la actitud multiplica.
Victor Küppers
martes, 31 de enero de 2017

Testimonios del Taller de Meditación




Hace algunas semanas empecé el taller de meditación, con mucha ilusión y ganas de conocer algo nuevo. Durante once sesiones he asistido todos los lunes a las 19h. al Teléfono de la Esperanza a dicho taller y durante todos los días he dedicado unos momentos a practicar la meditación.
Me ha servido para saber mejor quien soy, para comprenderme mejor a mí mismo.
Durante este tiempo he estado más tranquilo más relajado y más concentrado en lo que tenía que hacer.
Los encuentros semanales con los compañeros y compañeras han sido muy agradables y los estaba esperando con impaciencia.
Las sesiones han sido muy amenas y el tiempo se me ha pasado volando. Me ha gustado la forma de llevar el grupo el coordinador haciéndolo todo muy ameno, muy sencillo y muy dinámico, el tiempo pasaba sin darme cuenta.
Estoy muy agradecido al coordinador y a los compañeros.
Tiquio

El taller de meditación ha sido muy distinto a como me lo imaginaba. En ocasiones anteriores había hecho algo de meditación, pero que no tenía nada que ver con lo que aquí se hace, lo único que me trasmitían era intentar dejar la mente en blanco concentrándose en la respiración.
Aquí  he aprendido que hay otras maneras de meditar. Me ha gustado mucho todas las lecturas que se han hecho, he aprendido mucho con todo lo que se ha hablado  en  torno  a la meditación, con las enseñanzas de diversos maestros en la meditación.
Me ha encantado el contacto con los participantes. Yo tenía otras perspectivas en relación con lo que iba a ser el taller, pero ha sido mucho más interesante de lo que pensaba, aunque en mi caso no haya servido para lo que yo esperaba, ha sido muy fructífero.
He aprendido otra serie de cosas muy interesantes, como que la meditación no equivale a conseguir la tranquilidad, que precisamente con ella aparece lo que está oculto dentro de nosotros y eso puede causar dolor.
He aprendido que la meditación es un camino, que no se debe de tener expectativas, sino que hay que dejar actuar lo que surja en la mente.
Me gustó mucho el día que estuvimos mirándonos a los ojos durante un tiempo, también las reflexiones que hicieron los compañeros.
He aprendido que a  través de la meditación puede aparecer lo que tenemos oculto, pero sobre todo que hay que aceptarlo. Para mi creo que una de la cosas más importantes que he aprendido es el valor de la aceptación y que no hay que tener prisas  ni expectativas, hay que ir poco a poco, las cosas no surgen en un momento y ya está, se trata de un trabajo continuo, para llegar a conocernos y aceptarnos.
Me quedo con las expresiones aguantar, soportar, aceptar, atravesar y trascender.
Puri
lunes, 30 de enero de 2017

El hombre,
¿lobo o cordero?

El rincón del psiquiatra
Alejandro Rocamora Bonilla
Es la cuestión con la que Fromm comienza uno de sus libros (El corazón del hombre) y es la pregunta que uno se puede hacer ante tantas muertes de mujeres  por la violencia machista o del último atentado en Berlin. Nos podemos, seguir preguntando, ¿cuál es el origen de la violencia).
A este respecto existen dos posturas extremas : los autores que defienden que la agresión está relacionada con el instinto programado filogenéticamente  y  que busca la descarga  ;  en el otro lado, están los que defienden, que  la agresividad está en relación con el medio ambiente, es decir, los factores sociales y culturales, serán los mas influyentes para que aparezca  o no.
En ambos casos, en definitiva, la agresividad será la ruptura de la armonía del individuo consigo mismo y con el medio.
Todo ser humano tiende a la homeostasis personal  y con el entorno. En esto consiste la felicidad. Se conseguirá siempre que sepa conjugar sus deseos y necesidades, con las exigencias del ecosistema. Un desfase producirá la frustración y consiguientemente el sentimiento de fracaso y la pérdida de la omnipotencia: soy frágil, soy vulnerable, soy culpable. Y aquí puede surgir la agresividad hacia fuera como síntoma compensatorio, o bien la agresividad hacia dentro como forma de purgar una hipotética  falta: " no lo he conseguido por mi culpa" y se puede producir una conducta suicida.
Por otra parte, "el instinto de vinculación"  es tan poderoso que ante su ausencia aparece una salida patológica : destruirse o destruir al otro. Aquí, la agresividad se manifiesta como el único camino válido para superar la vivencia de soledad y de aislamiento. Al menos "cuando me peleo- me decía un adolescente -  siento que mis padres están ahí ". Al otro se le percibe al menos como enemigo, pero ya no se encuentra solo. La agresividad puede convertirse en la única vía de comunicación  entre los familiares o amigos.
La respuesta  a la pregunta inicial es compleja como todo fenómeno humano.  Pero nos atreveríamos a decir que la cuestión está mal  planteada: habría  que reformularla no de manera disyuntiva sino  copulativa. El hombre es lobo  y  cordero. Se manifiesta con conductas destructivas (hacia el exterior y contra sì mismo)  y con acciones productivas y positivas, que favorecen  el crecimiento psicológico del individuo y de los demás. Así existen personas terroristas, violadores, etc. pero también conocemos a personas como Teresa de Calcuta, Gandi, y un  largo etcétera de personas anónimas que pasan por la vida haciendo el bien. Así, pues, el hombre puede ser  lobo y cordero, pues en definitiva es libre.
domingo, 29 de enero de 2017

Historia
de un tostador

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena

Cómodamente a la sombra

Durante años he tostado el pan en una sartén por aquello de no acumular trastos en la cocina. Cada vez que se quemaba un poco –prácticamente todos los días– me decía que ya era hora de comprar un tostador. Pero la pereza me podía y así seguía.

Hasta que un día me ofrecieron uno que no pude rehusar. No era para mí en un principio. Luego me quedé con él y le busqué un sitio adecuado.

Lo gracioso del tema es que cada vez que lo encendía saltaba el diferencial de casa. Sólo en mi casa. En la tienda y en otras casas funcionaba bien. Lo llevé a arreglar pero seguía igual. Finalmente me deshice de él y compré otro. Esta vez fui yo a comprarlo.

A día de hoy ambos tostadores funcionan perfectamente. El primero, en la casa a la que estaba destinado en un principio. El segundo comprado, en mi casa.

Aprendizaje:

A veces echamos en falta algo en nuestra vida. Nos gustaría tener o hacer algún cambio, pero nos puede la pereza, la dejadez, el posponer… y pensamos que así como estamos, estamos bien. Nos autoconvencemos de nuestras limitaciones y nos enrocamos en nuestra posición.

Pero un día aparece algo o alguien que nos resuelve la carencia y nos enganchamos ahí, sin darnos cuenta de que no ponemos nada de nuestra parte. Simplemente nos subimos al burro. Y el burro se va o nos tira sin más.

Si queremos algo, vayamos por ello. Si queremos cambios, demos pasos acordes a nuestros deseos. Ninguno de nuestros logros suelen ser gratuitos. Todos implican un esfuerzo. Aunque sea algo tan nimio como ir a comprar un tostador.

sábado, 28 de enero de 2017

Carta de un profesor a sus alumnos

Pablo Poó Gallardo. Profesor
LA VANGUARDIA, 2016
Pablo Poó Gallardo. Así se llama el profesor sevillano que ha dado una lección de vida a sus alumnos suspendidos vía Youtube. En menos de cinco minutos de grabación, Poó explica a sus estudiantes más rezagados el porqué es tan importante estudiar.
“No sabéis nada de la vida. La vida es una putada. La vida no te espera, no te comprende, no te hace recuperaciones. Vosotros ahora vivís muy bien. Vuestra única obligación es estudiar, y no la cumplís mucho”, explica el profesor.
Poó pone el acento en lo hecho de que la vida que viven ahora mismo sus alumnos, en nada se parece a lo que se van a encontrar en un futuro. “Llegáis a casa y os pagan vuestra comida, vuestros padres os pagan la ropa y vuestros móviles, a los que rompéis la pantalla cada dos por tres. Os pagan hasta vuestros botellones, puta madre todo. Pero es que la vida no es esta burbuja en la que vosotros vivís durante los cuatro años de la ESO”.
Y pone el acento en que no es una cuestión de capacidades. “No es que no podáis, es que no queréis. Tenéis capacidad de sobras, lo sabéis, os lo digo todos los días. Vuestro problema no es de capacidad, sino de esfuerzo. Sois unos vagos, lo decimos en clase y hasta os reís, porque lo reconocéis. Pero cuando salgáis de aquí, la vida os va a poner en vuestro sitio a bofetadas. Y eso es lo que realmente os quiero ahorrar”.
Con su discurso, este profesor sevillano intenta abrirles lo ojos a sus alumnos. “Imagina cuando salgas de aquí. ¿Tú crees que si no tienes la nota media suficiente vas a entrar en el ciclo ese que quieres entrar? No vas a entrar, no le vas a dar pena absolutamente a nadie. Entonces qué, otra vez a casa a lamentarte, a comerte con patatas el título de la ESO”.
Su obsesión es que estén preparados para los que se les avecina. ’’Pero maestro, yo para qué quiero saber el romanticismo, a mí eso me da igual’. No tenéis referentes culturales, no entendéis los textos que leemos (…). Cuando vayas a firmar un contrato, a lo mejor estás poniendo tu firma sobre un sueldo de mierda, o sobre una jornada laboral que es eterna, y ni te has dado cuenta, y se aprovecharán de vosotros”, advierte. Como tú no tienes idea de nada, no sabrás que otros han conseguido ya lo que tú pensabas que era imposible.
Y prosigue: “No tenéis herramientas, no tenéis sentido crítico… ¿Tú no sabes que hace 200 años unos románticos intentaron romper con todo y mandar el sistema a tomar por saco? ¿Qué pasa? ¿Te vas a creer que hay cosas imposibles? ¿Que nunca se podrá ir en contra de lo establecido? Como tú no tienes idea de nada, no sabrás que otros han conseguido ya lo que tú pensabas que era imposible. Parece mentira, pero en las mentes abiertas es más difícil entrar. Una mente cerrada se conquista con mucha facilidad, sólo tiene una puerta”.
El conocimiento os hará libres. La libertad es fundamental en el día de hoy. Para que no escuchéis la tele y os creáis todos lo que os dicen desde un atril, desde un mitin, para que después vayas al bar y repitas lo que ellos quieren que repitas. Y bueno, con el paro y las chapucillas que vayas haciendo irás tirando. Pero es que hay una vida maravillosa mucho más allá de lo que vosotros os pensáis. Y sólo se va a ganar con esfuerzo. Y lo tenéis que empezar a demostrar desde ahora”, esgrime Poó.
Una mente cerrada se conquista con mucha facilidad, sólo tiene una puerta.
Por todo ello, este maestro pide a sus alumnos que a partir de enero se dejen de “tonterías”. “Vamos a poner ganas porque algunos, los que quieren que seáis felices desde los doce hasta los 16 años les importáis sólo hasta que termináis la ESO. Y yo he firmado con vosotros un contrato de por vida”, concluye.
viernes, 27 de enero de 2017

Sobre el perdón

Javi Fidalgo


Durante estas semanas hemos recorrido una apasionante aventura "tras los pasos de el perdón".
No ha sido sencillo recordar, profundizar y ver qué es lo que dentro de nosotros nos ha producido o nos está produciendo dolor, daño o amargura.
Puede ser como esa herida que nos hemos hecho y que a veces no hacemos caso, está ahí, que duele, que supura, que escuece o que incluso de vez en cuando se vuelve a abrir y sangra más. Hasta que nos damos cuenta de que eso no puede seguir así y decidimos limpiarla y curarla para que no se infecte más y para que vaya cicatrizando adecuadamente, y así poco a poco el dolor va desapareciendo.
Voy a hacer un breve resumen de este taller:
Hemos analizado el por qué estamos resentidos, heridos, doloridos, enfadados contra alguien en concreto o contra algo que nos han hecho y que consideramos una ofensa contra nosotros.
Nos han podido herir, pero esa herida no puede envenenar todo nuestro interior porque nos está produciendo tristeza y amargura. No podemos recrearnos en nuestro dolor, vivir y revivir esa situación.
Es importante que cuando sintamos una ofensa, la analicemos, la razonemos, seamos realistas y nos reconciliemos con la persona que la ha cometido. 
Por tanto, necesitamos perdonar y perdonarnos. Que no quiere decir justificar comportamientos negativos o que se apruebe o defienda la conducta que nos ha causado sufrimiento. Puede ser que no olvidemos, pero si se llega a perdonar la ofensa, su recuerdo ya no nos ocasionará sufrimiento.
Cuando perdono me libero de una pesada carga que llevo conmigo, que me está robando energía o tranquilidad y que me impide ser feliz, recupero mi paz interior, tengo la sensación de dicha, de alivio porque el perdón es amor. " El perdón es como la fragancia que la violeta desprende cuando se levanta el zapato que la aplastó".
Perdonar es amar, es tener la convicción de que detrás de todo mal hay un ser humano capaz de cambiar. Todos necesitamos el perdón para deshacer los nudos y ovillos del pasado y comenzar de nuevo porque todos en algún momento podemos hacer daño a los demás y no hemos de dudar en pedir perdón al otro.
"Cuando alguien nos lastima, debemos escribirlo en la arena, donde los vientos del perdón pueden borrarlo, pero cuando alguien hace algo bueno por nosotros debemos grabarlo en piedra donde ningún viento puede borrarlo. Aprende a escribir tus heridas en la arena y grabar en piedra tus aventuras".(Leyenda árabe)
Finalizamos dando gracias al Teléfono de la Esperanza que nos ha brindado esta oportunidad para seguir mejorando como personas.
Damos gracias a Mercedes, nuestra guía en esta aventura, que nos ha ayudado a descubrir qué es lo que realmente nos estaba produciendo dolor en nuestro interior. Nos ha acompañado y enseñado el camino. Ahora nos toca a nosotros ir gestionando esas situaciones dolorosas, de resentimiento, esos obstáculos que nos impiden disfrutar de la vida.
Y quiero daros las gracias  a todos vosotros, mis compañeros en esta aventura: Carmen, Amparo, Raquel, Paqui, Loli, Fernando, Josefina y Ana, que hemos compartido muchos momentos de alegría, emoción, amistad, sinceridad, cariño, respeto, libertad..... todos hemos aprendido de todos, hemos sido unos para otros profesores y alumnos.
Queremos liberar nuestro interior de tantas cosas inútiles que nos producen daño y que no nos dejan recibir y disfrutar lo mejor que nos ofrece la vida y queremos atrevernos con el reto de perdonar  y perdonarnos  siempre. 
Tú, ¿también te atreves?
jueves, 26 de enero de 2017

No creo

Caligrafía de emociones
Jose

No creo en el amor...
porque tal vez amar no he sabido
y no creo en el perdón
porque perdonarme no he podido.
No creo en mí
porque sólo sé llorar
escribir y dibujar
y decirte bajito:
“amor... que sueñes con los angelitos”.
miércoles, 25 de enero de 2017

Llegar a una mentalidad recta

La vida está llena de caricias
Juan Fernández Quesada
Psicólogo y voluntario del T.E. de León


Como dije en mi anterior artículo, los milagros son pensamientos amorosos. Cuando realizamos correcciones en nuestro pensamiento y orientamos nuestra mente hacia un “bien pensar”, es decir, tener certeza de que en todo ser hay una luz más allá de lo que vemos con los ojos, también seremos conscientes de que los milagros son bendiciones de nuestro Creador hacia todos los demás a través de nuestra interiorización de cambio, de transformación (este es el Cristo en nosotros).
Perdonar es el privilegio de los perdonados. Es la más maravillosa acción a realizar en nuestras vidas, es la liberación real de la mente. Es el mecanismo más próximo en la tierra a lo que realmente fue en tu creación, a tu esencia natural.
Revelación es la comunicación directa de tu Creador contigo, es el fin a conseguir quitando las barreras mentales que el miedo produce en nuestras mentes. Cuando eliminas el miedo de tu vida, obtienes de forma inmediata comunicación de tu Fuente contigo.
Pensar de forma amorosa es una forma de alabanza a nuestro Creador, porque honramos Sus creaciones viéndolas perfectas. También cura porque te identificas con el espíritu y no con el cuerpo.
Reconocer al espíritu, es ponerlo en el centro de tu Ser, donde verdaderamente está, y esto hace que tu percepción sea correcta.
Los pensamientos amorosos deben inspirar gratitud, no reverencia. Solo se reverencia a nuestro Creador, no a los que son iguales que nosotros, más no es lo que hacemos en este mundo, reverenciamos a nuestro jefe, a nuestros políticos, autoridades, monarcas, etc., te pones en una situación de desigualdad, de verte “menos que…”. Es  creer que ellos son más que tú. Todos los seres son iguales. Respeta, pero no reverencies a nadie, nada más que a tu Fuente.
Todos los seres son santos, son seres de luz, así fue como los hicieron, y, esa santidad, nunca se pierde, somos nosotros quienes la ocultamos.
Nuestra transformación está inspirada por el Cristo que hay en nosotros. Esto nos ubica más allá de las leyes físicas, donde somos perfectos. No podía ser de otra forma. No tiene sentido que un Creador perfecto hiciese cosas imperfectas o seres imperfectos.
Un pensamiento amoroso te honra porque todos somos dignos de ser amados, nunca cuestiones esto. Esto corregirá todos tus errores perceptivos y recobrarás la cordura.
Los pensamientos amorosos (milagros), también te hacen recobrar tu sentimiento de plenitud, lo que eres, pleno, completo, total. Te elimina tu sensación de carencia, privación, de necesidad, de ausencia, de falta, de penuria.
Aunque creas que un pensamiento amoroso no tiene repercusión en los demás y en el mundo, estás muy confundido, siempre tiene una repercusión en el mundo y en ti. Otra cosa es que tú no seas consciente de ellos o no te enteres de ello. No siempre tiene efectos observables.
Pensar de forma amorosa es un ejemplo de recto pensar, concordante con la verdad, tal como ES. Es una corrección en el pensamiento falso, sanando tu percepción y llevándote al orden dónde debes estar, en el orden Divino, Creativo.
El Espíritu Santo es el mecanismo de los pensamientos amorosos, ahí es dónde surgen tus verdaderas esencias, tus tendencias innatas. Ese Espíritu en ti es el que separa lo falso de lo verdadero, lo correcto de lo incorrecto, porque es una percepción integral, no selectiva, diferencial. Cuando mires a alguien o a algo, míralo de forma integral.
El pensamiento milagroso reconoce a todo el mundo como parte de uno mismo. Yo no soy ajeno a ti, tú no eres ajeno a mí. Lo que nos rodea tampoco es ajeno a nosotros, ni nosotros a ello. Cuando haces daño al medio ambiente, te haces daño a ti mismo. Cuando miras indebidamente a alguien, te miras indebidamente a ti mismo.
Obrarás milagros cuando estés listo para ellos. Se te darán las oportunidades necesarias para ellos.
Siempre tu Espíritu Santo (amoroso, integrador) es el medio de comunicación más elevado que hay en ti, con tu Creador. Un pensamiento amoroso (un milagro), sin embargo, es un medio de comunicación temporal que, cuando retomes tu forma original de comunicación, por revelación, con tu Fuente, dejará de ser necesario, pues es un recurso de aprendizaje y, en el mundo del Creador nadie necesita aprender, todo es Conocimiento.
Un pensamiento amoroso es imparcial no entiende de grados de percepción errónea. Sana la percepción en todos los grados y direcciones del error.
Si tienes una mente que siempre compara lo que tú has hecho o lo que ha hecho otro con la creación, aceptando lo que concuerda con ella y rechazando lo que no es así, estarás en una mentalidad recta, el límite o borde para llegar al pleno conocimiento.
Quita las capas que ocultan tu verdadero Ser. Esas capas son tuyas y por lo tanto, eres tú quien tiene que hacer la labor, no otros por ti.
Pequeños cambios en tu mente, producirán grandes cambios en ti y en el mundo. ¿Aún no lo crees? Solo prueba, experiméntalo.
Un fuerte abrazo.
martes, 24 de enero de 2017

Taller de Meditación




Este curso de meditación ha sido un punto de inflexión en mi vida porque me está sirviendo para mejorar algo con lo que llevaba luchando toda mi existencia como es dejar pasar los pensamientos locos, que me invaden en muchas ocasiones y no regodearme en ellos y aceptar la ira como una amiga que me acompañará siempre.
Además con las meditaciones diarias elijo mantras que me vienen bien en el momento y me tranquilizan.
He conocido a varios pensadores sufíes y filósofos que me ayudan con sus mensajes.
He recuperado la ilusión y pienso que todo va a ir bien.
La verdad es que estaba deseando que llegara el lunes para reencontrarme con el grupo pues salía del taller contenta , agradecida y con nuevos ánimos para afrontar la semana.
Por ello recomiendo este taller a todo el mundo por los beneficios que aporta al interior de cada uno y pienso seguir con las meditaciones como algo fundamental en mí.
 Adela

Para mí, este curso de meditación ha sido muy interesante, ha cumplido todas mis expectativas con creces.
He aprendido diversas técnicas para meditar y lo más importante, ha conseguido despertar en mí las ganas de practicarlo a diario, por el bienestar que produce y sus múltiples beneficios.
El coordinador ha sido un profe excepcional, nos ha transmitido mucha paz, mucha compasión y bondad.
Ha respetado nuestras creencias religiosas sin juzgar a nadie, nos ha hecho aflorar recuerdos, practicar el perdón, aparcar nuestro egoísmo para ver que el prójimo tambien sufre, psicoanalizarnos, y todo en un ambiente cordial y acogedor.
Nos ha contado cuentos para reflexionar, música para relajarnos o con letras acordes a lo que tratábamos, y siempre desde la dulzura y el afecto.
Le estoy muy agradecida y le deseo lo mejor, porque cualquier persona con esas inquietudes espirituales merece toda mi admiración y respeto.
Y respecto a los compañeros, pues ha dado tiempo a cogernos mucho cariño y espero que no desaparezcan de mi vida al finalizar el curso.
Gracias a todos.
Alicia
lunes, 23 de enero de 2017

Valentín Turrado: Sobre la meditación


La meditación es dar cauce al anhelo infinito que reside en el corazón humano

El día 24 de enero, a las 7,30 de la tarde, el Centro Cepteco, dentro de las charlas gratuitas “Por el bienestar emocional”, organiza una jornada experiencial dedicada a “la práctica de la meditación dentro del proceso de autorrealización”, impartida por Valentín Turrado, instructor de meditación, profesor de yoga y voluntario del Teléfono de la esperanza.

¿Por qué esa unión de meditación y autorrealización?
Fue el humanista Maslow el que habló de la pirámide de las necesidades humanas y el que colocó en la cúspide la necesidad de autorrealización. El trabajo psicológico y terapéutico tiene un límite y ahí aparece la importancia de transcender nuestro pequeño yo y nuestra realidad aparente de la mano de la meditación, que es una invitación – en medio de un mar de ruidos y de luces – al silencio, en palabras poéticas diríamos que al callamiento, a la autorrealización más profunda.
¿Parece deducirse un cierto menosprecio o minusvaloración del trabajo psicológico?
Ni mucho menos. Para acceder al mundo interior es necesario acompañarlo de un trabajo psicológico en profundidad. Solo un yo sano y fuerte es capaz de ser transcendido. Pretender que la meditación resuelva nuestros problemas psicológicos o las heridas de nuestra alma es un absurdo. Cada problema hay que resolverlo en el ámbito en que se produce. En la meditación aparece todo, especialmente lo que está dormido, lo que está guardado, y si eso oculto es muy doloroso, el silencio va a ser muy doloroso, como diría la ventera del Quijote “para esta comida hay lo que tú traes”. El trabajo terapéutico y el silencio necesitan cabalgar de la mano durante un largo trayecto.
¿Por qué es importante la meditación?
Decía el Principito que “lo esencial es invisible a los ojos”. Necesitamos dedicarle tiempo a lo que es esencial en nosotros. Nuestra esencia no es consumir, no es llenarnos de cosas que nos van a hacer sentir aún más vacíos ni siquiera es pelearnos para ver quién está arriba o quien gana el partido de la vida. Somos algo más que ciudadanos, algo más que contenedores de ideas o de sentimientos, de sensaciones. Eso algo más, que resulta difícil de definir, de explicar, pero que puede ser experimentado, es a lo que nos llama el silencio, la meditación. Desde mi pequeña experiencia constato que las personas que practican meditación son más felices, más bondadosas y más humanas.
¿Hay estudios científicos que avalen esta importancia?
El mejor estudio que se puede aportar es conocer personas que practiquen meditación a diario y verles hablar, sentir, comunicarse. No son personas perfectas, por supuesto, tienen sus luces y sus sombras, su Profesor Jekil y su Mr. Hide siniestro también, como en la novela de Stevenson, son conscientes de su tienda y de trastienda, pero saben ver e ir un poquito más allá, su horizonte es algo más amplio y más amable.
Por suerte, hoy ya hay estudios de universidades americanas que avalan esto que estoy diciendo y que muestran que las personas que practican meditación tienen una mayor calidad de vida en todos los aspectos.
¿Qué es meditar?
No es darle vueltas a una idea ni repetir palabras y más palabras de no sé qué credo. Diría, que es observar. Sí, observar lo que sucede cuando todo se acalla, cuando no hay estímulos, cuando no te puedes ni quieres escapar, y te adentras en la experiencia de ser un “algo, qué se yo qué, misterioso”, como aquel poema hermoso de Blas de Otero y permaneces ahí, sin pretender nada, sin buscar nada, por el simple capricho de estar, de ser, más allá de lo sentido, de lo pensado. Sí, meditar es una mirada interior consciente y amorosa. Una mirada para creyentes, ateos y agnósticos, más allá de todas las palabras que nos dividen y nos enfrentan.
¿Y qué pasa con la realidad? ¿No es una cierta huida? ¿Qué relación existe entre meditación y religión?
El que acuda a la meditación pretendiendo huir de la realidad no se va a mantener en este camino, porque la meditación funciona como un espejo  que no puedes eludir a medio plazo y te va a devolver tu propia huida o tus propios engaños. Me gusta decir que hay filtro valioso para saber la grandeza meditativa de una persona: cómo es su capacidad práctica de compasión, de solidaridad, de tolerancia. Los hechos son el aval para comprobar la falsedad o no del silencio.
Las religiones han sido un cauce para expresar el anhelo inabarcable del ser humano, pero ese cauce se acabó convirtiendo en un fin, en un punto de llegada. La meditación que actualmente practico y enseño va buscando los lugares comunes más allá de la religión, la ideología o la increencia. Ese lugar que es unidad, comunión, consciencia, que desde un ámbito religioso tendrá el nombre de Dios y desde un ámbito no religioso tendrá otro nombre, energía, totalidad, universo. ¡Qué más da el nombre de lo que nos habita, de lo que somos! Ya es hora de dejar a un lado lo accesorio.
¿Qué beneficios tiene la práctica asidua de la meditación? ¿A dónde conduce?
Ocho semanas de práctica meditativa producen cambios en nuestro cerebro, dicen los últimos científicos sobre este tema. También son muy conocidos los 101 beneficios de la meditación, hasta bioquímicos y conductuales. Sin embargo, no es lo más saludable acudir a la meditación buscando no sé cosas, conseguir no sé qué objetivos o metas, porque la meditación tiene su propia lógica y es caprichosa a primera vista. Te entrega no lo que pides sino lo que necesitas para continuar creciendo en la vida, aunque sea envuelto en dolor y malestar. Por eso me gusta decir: “medita porque sí, de la misma forma que contemplas un atardecer o escuchas con el alma a otro ser humano, sin pretensiones y un día se te dará todo”.
¿Qué le dirías a una persona que nunca ha hecho meditación y te para por la calla y te pide una sugerencia?
Sigue tu camino, tu paseo, pero desde aquí mismo hasta que llegues a casa, camina de forma consciente, pausada, dándote cuenta del movimiento. Y estate atento a lo que surge dentro de ti. La meditación es una vuelta a casa. La sociedad pretende que vivamos fuera y lo más grande, lo más bonito y lo más revolucionario está dentro.
Para finalizar, ¿quién es Valentín Turrado?
Alguien como tú, como los demás. En ningún caso ni un gurú ni un maestro ni un iluminado. Que se esforzó en la vida cuando pudo. Dejó un par de hijos, tuvo una gran compañera. Escribió algunos libros. Y se experimentó como un aprendiz de la vida y un peregrino de ese anhelo infinito que reside en el interior de cada ser humano. Y fue consciente, muy consciente, de sus propias sombras.
domingo, 22 de enero de 2017

Psicoanálisis
a pie de calle

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena

Charlando

Me ocurrió hace poco más de un mes. Tenía que resolver un problema en el garaje que fue de mi hermano y quedé con un profesional, al que no conocía, allí mismo.

El hombre llegó puntual y comenzó diligentemente su trabajo, pero al poco rato, empezó a decirme que, tal como yo tenía la espalda, estaba cargando con más peso emocional del debido y que era hora de aliviar el dolor y el sufrimiento que llevaba encima. Me sorprendió cómo hablaba porque no me sentía observada especialmente. Él parecía estar a lo suyo y, sin embargo, me estaba radiografiando al mismo tiempo.

Como yo no daba muchas explicaciones, me empezó a hablar de su desastrosa vida personal. Al final, me invitó a dar un paseo o tomar algo para charlar un rato. Rehusé. Ni me apetecía en ese momento, ni le conocía de nada. Pagué su trabajo y nos despedimos. Supongo que no volveré a coincidir con él.

Desde entonces no dejo de pensar en dos cosas.

Primera: somos transparentes –probablemente unos más que otros–. Y lo que arrastramos se nos nota a poco que nos miren más allá de la mera apariencia. Si creemos que disimulamos, vamos listos.

Segunda: hay mucho aficionado a resolver vidas ajenas cuando la suya está totalmente revuelta. Tal vez ver el dolor ajeno y tratar de aliviarlo sea un mecanismo bastante usual de huir del nuestro. ¿Realmente pensamos que así arreglamos las cosas? ¿Mirando a otro lado y cayendo en un absurdo activismo?

Quizás lo que más me haya molestado de todo esto es que alguien haya visto mi vulnerabilidad de forma tan clara y se haya atrevido a decírmelo, aun desconociendo los motivos.

sábado, 21 de enero de 2017

Decálogo para formar delincuentes


Emilio Calatayud, que es juez de menores de Granada (España), señala en su blog que "he juzgado ya a cerca de 17.000 menores, que se dice pronto. Pues si me piden que haga un balance diré lo que siempre digo: la mayoría no eran delincuentes. Habían cometido delitos, pero no eran delincuentes. Entre esos 17.000 chavales había una treintena de asesinos o homicidas, un dato que demuestra que los casos más graves son muy pocos".
Este juez, con gran experiencia, ha elaborado el   "Decálogo para formar delincuentes"
1. Comience desde la infancia dando a su hijo todo lo que le pida, así crecerá convencido de que el mundo entero le pertenece.
2. No le dé ninguna educación espiritual. Espere que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente.
3. Cuando diga palabrotas, ríaselas. Esto le animará a hacer más cosas graciosas.
4. No le regañe nunca ni le diga que está mal algo de lo que hace. Podría crearle complejo de culpabilidad.
5. Recoja todo lo que él deja tirado: libros, zapatos, ropa, juguetes,… Hágaselo todo. Así se acostumbrará a cargar la responsabilidad sobre los demás.
6. Déjele leer todo lo que caiga en sus manos. Cuide de que sus platos, cubiertos y vasos estén esterilizados, pero no le importe que su mente se llene de basura.
7. Dispute y riña a menudo con su cónyuge en presencia del niño. Así no se sorprenderá ni le dolerá demasiado el día en que la familia quede destrozada para siempre.
8. Dele todo el dinero que quiera gastar. No vaya a sospechar que para disponer de dinero es necesario trabajar.
9. Satisfaga todos sus deseos, apetitos, comodidades y placeres. El sacrificio y la austeridad podrían producirle frustraciones.
10. Póngase de su parte en cualquier conflicto que tenga con sus profesores, vecinos, etc. Piense que todos ellos tienen prejuicios contra su hijo y que de verdad lo que quieren es fastidiarle.
viernes, 20 de enero de 2017

Crecimiento personal

Mayte

Hay personas que se cruzan un día en tu vida y a cuyos ojos quieres asomarte una y otra vez cada día, continuamente. 

Puede que sea su forma de ver la vida que enriquece la tuya misma, que te alientan y estimulan.

Puede ser su forma de estar en el mundo, que te abre nuevos horizontes o amplifica los que tú ya tenías. 

Puede ser su forma de acercarse a ti que te hace sentir como si te encontraras en un sitio seguro, por su honestidad , su afecto , su buen hacer. 

Puede ser su forma de transmitirte que la vida es algo extraordinario y que tenemos que vivirla como tal.

Puede ser que sus valores sean los tuyos, los que tienes, los que quisieras desarrollar mas o aquellos que aún tienes por descubrir.

Puede ocurrir que no sea una persona , sino un grupo o incluso un lugar, un lugar de encuentro.... , un punto de partida para realizar un camino de crecimiento personal, o incluso puede que sea un amplificador, sí, algo así , porque te ayuda a escuchar mejor, mas alto y claro, a escucharte a ti en silencio y con profundidad, a los demás con amor y aceptación, y al mundo en general con mayor sabiduría y agradecimiento. 

Hay, pues, personas, grupos, lugares, .... que una vez que los encuentras  no quieres dejar ir, al menos hasta que te enseñan todo lo que tienen para ti y hasta que te muestran que estamos en el mundo para algo mas que ir tirando, estamos para disfrutar sencillamente de todo lo que nos rodea, con alegría; y si nos sentimos capaces de ello estamos también para compartir cada descubrimiento con los demás, sobre todo con aquellos  que necesitan una mano amiga y atenta, un corazón abierto y una escucha generosa e incondicional .

Hace ya mas de un año que empecé  los cursos de conocimiento, crecimiento y relación de ayuda . Ahora, al terminarlos, quisiera aportar lo que soy y lo que tengo, mientras sigo aprendiendo y nutriéndome cada día y estoy convencida de haber encontrado personas, grupos y un lugar al que quiero asomarme una y otra vez.

Me siento infinitamente agradecida.

jueves, 19 de enero de 2017

Podría

Valentín Turrado


Podría mantenerlo callado,
callado para ti
y que solo lo supieran las nubes y el viento.
Podría desdibujar su memoria
y pasar mi mano por la arena de lo vivido.
Podría hacer tantas cosas...
También contártelo.
Por eso estoy aquí,
escribiendo con los ojos abiertos.
Hoy al despertar estabas tú,
sí, tú,
sentada en el rincón amable de mi corazón
y mi alma diciendo: Gracias.
miércoles, 18 de enero de 2017

Autoestima

Participantes en el curso
Me aconsejaron venir al Teléfono de la Esperanza y estoy muy agradecido por acudir.
El grupo me ha aportado mucho, ¡es una pasada! Lo principal es seguir viviendo.
Empecé con mucho miedo. No podía ni hablar. El grupo me dio tanta confianza que dejé a un lado los nervios. He cambiado mi forma de ver la vida. Ahora no tengo miedo de  hablar con los demás y pienso más en mí.
Para mí el grupo es otra familia, sin ellos no lo habría conseguido.
No hay suficientes palabras para describirlo y estoy muy agradecido con lo aprendido.
Os deseo todo lo mejor. Muchísimas gracias a todos, os llevo en el corazón.
*   *   *
Acabo de realizar autoestima en un grupo de desarrollo personal y para mí ha sido una experiencia  estupenda,  muy enriquecedora. He conectado muy bien con todo el grupo y personalmente me siento a gusto.
He abierto mi interior para dejar aflorar las “heridas de mi alma”,  las que llevo tan dentro y me producen tanto dolor.
Unas veces me he emocionado y otras me he reído. Ha sido muy gratificante poder compartir con todos mis emociones, sentimientos…
Ha sido liberador y emocionante.
Despert@r2016
*   *   *
En general el curso de “Autoestima” lo encuentro positivo para mí, me ha ayudado mucho estas nueve semanas de duración.
Aunque mi problema es que vivo solo y me encuentro solo. Me he sentido escuchado y animado por los demás miembros del grupo. Me he dado cuenta que los demás tienen problemas más bien de convivencia con la familia, hijos, parejas, padres,…
Mi problema es distinto, pero me he dado cuenta que los demás también tienen problemas, aunque distintos.
Considero muy importante el saber escuchar a los demás, ponerse en su lugar (empatía). La vida es una constante lucha por sobrevivir y ser feliz, no puede uno abandonarse nunca y jamás tirar la toalla.
El curso ha sido muy positivo para mí.
Agradezco a todos los compañeros de grupo y a la monitora por su ayuda y colaboración.
Muchas gracias a todos/as.
martes, 17 de enero de 2017

Taller de danzas contemplativas




DIAS 18 y 19 DE FEBRERO
Las danzas contemplativas son danzas sencillas, fáciles de aprender, que no exigen grandes desplazamientos, a veces ni siquiera nos movemos de nuestro sitio.  Se realizan de forma lenta y armoniosa, provocando una sensación de relajación, de calma mental. Nos ayudan a entrar en contacto con nosotros mismos y  con la trascendencia. Propician un clima agradable de meditación.
Este taller va dirigido a todos los orientadores/as, amigos/as, conocidos/as, tengan la edad que tengan, aunque no hayan bailado en su vida. Los cursos y demás talleres que se realizan en el T.E. son una invitación a ver y vivir desde el corazón, este Taller es una invitación al adentro, a la interioridad, al silencio en movimiento, a la búsqueda de quien nos habita.
El Taller se celebrará el día 18 de febrero –de 5 a 9 de la tarde– y el día 19 de febrero –de 10 a 14 horas–  en los salones de la Parroquia de San Juan de Regla, ubicado en la Calle Jesús Fernández Espino, núm. 24 de La Serna.
Número plazas máximo: 45.
Inscripción  hasta el día 13 de febrero, y previo pago.
El coste del Taller será de 10 euros por persona, abonándose con la inscripción. Monitora: María Antonia F.  

lunes, 16 de enero de 2017

¡Oh Glorioso San Santón!

El rincón del optimista
Juan

Teyín, refranero en 1992…
En mi pueblo, Villeza, era costumbre que cada 17 de enero, festividad de San Antonio Abad, patrón de los animales, se echaran los Refranes de San Antón. Está bonita tradición secular se había dejado de celebrar en 1948, pero en 1992 y también en 2015 me encargué (más bien diré que me empeñé) de ‘resucitar’ y esos años se echaron refranes en Villeza. Además de la procesión donde desfilan dueños y animales domésticos de todo tipo, después de la misa todo aquel que quiere, del pueblo o forastero, recita su refrán al Santo a las puertas de la Iglesia. De métrica y extensión libres (se valora que las estrofas rimen, para lo que hay o había personas en el pueblo más ‘hábiles’ que se prestaban a inventar refranes por encargo), la única condición es ir montado a lomos de asno o caballería para presentarse ante la imagen de San Antón. En las dos últimas ocasiones tuve que ‘alquilar’ borriquillos de pueblos vecinos porque en el mío ya no quedaban de los de cuatro patas. Antaño eran los mozos los que echaban los refranes, estrofas inventadas sobre acontecimientos ocurridos con animales o referidos a temas jocosos o picantes, si bien estas últimas ocasiones participaron hombres, mujeres y niños para no discriminar a nadie, pues al fin y al cabo se trata de una fiesta. Normalmente es  la estrofa que abría cada refrán: “Oh Glorioso San Antón; Santo mío muy amado; lo que te vengo a decir; bien aprendido lo traigo”… y continuaba el relato de la rima.
Viene esto a cuento de que mañana es San Antón y bien vale un poco de atención hacia ellos, pues quieras o no debemos la vida a los animales. No sólo la compañía que nos hacen ahora perros, gatos, pájaros o caballos, sino la importancia que tiene y que ha tenido en la historia de la humanidad también otros muchos animales, como vacas y ovejas, para todo el asunto de la alimentación, el vestido o el calzado, eso sin contar al magnífico cerdo (no hay imagen de San Antonio que no lleve un gocho), del que todo se aprovecha, que por este frío León hace más livianos los inviernos y es que, ya se sabe eso de que “del gocho me gusta hasta los andares” (con permiso de los vegetarianos, veganos y animalistas).
Caray, que San Antón es también nuestro patrón… recuerda que somos animales. Eso sí, unos bastante más que otros.
Asín sea.


…Teyín, refranero en 2015.
domingo, 15 de enero de 2017

De puntillas

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena

Foto Jesús Aguado 

Hay personas y situaciones que se cuelan en nuestra vida de puntillas, sin darnos cuenta y, casi de repente, avistamos en qué parte del camino estamos y quién nos acompaña en él. Somos conscientes de ello cuando ya estamos inmersos.

Algo así pasa con el invierno.

Llega cada año silenciosamente, sin grandes celebraciones, camuflado en medio de fiestas y sorteos de la suerte. No lo esperamos con alegría, como a la primavera. Ni con ansiedad, como al verano. Ni con nostalgia, como al otoño. Yo creo que ni lo esperamos. Pero llega y se instala.

Y un día, después del agotamiento festivalero de diciembre, caemos en la cuenta de que el aire es más cortante, de que los árboles parecen más pelados, de que la escarcha inaugura nuestros días, de que necesitamos más capas de abrigo, de que apetece estar en casa leyendo o compartiendo conversación… Y es entonces cuando somos conscientes de que estamos viviendo en invierno. Pero ya ha pasado casi un mes.

El invierno, en su afán de recluirnos en casa, nos invita a vivir desde el interior, a no buscar fuera lo que tenemos dentro, a parar y sentarnos, a recargar pilas, a mirar de otra forma. Lo hace sibilinamente, sin aspavientos, sin grandes anuncios.

Hay que estar agradecidos al invierno. Si él no llegara, probablemente nunca encontraríamos momentos para parar, de tan mecanizados que estamos en el engranaje de nuestra vida. Si no fuera duro y frío, no apreciaríamos la calidez de las otras estaciones. Si no nos obligara a protegernos de las inclemencias, no experimentaríamos la alegría de lo que es vivir sin ellas.

sábado, 14 de enero de 2017

¿Cuál es la diferencia entre propósito y PROPÓSITO con mayúsculas?

Pax Vostrum
Beatriz

Lo primero de todo ¡FELIZ y próspero 2017!
365 días completos (en principio si la vida quiere), bueno hoy ya algunos menos para VIVIR: para reír, para llorar, para alegrarte, para deprimirte, para ver el vaso medio lleno, para verlo medio vacío, para trabajar, para holgazanear, para divertirte, para sufrir… 
¡363 días para hacer lo que tu quieras!
Porque sí, tu, independientemente de lo que “haya fuera” , de lo que tengas alrededor, eres el/la que decide qué hacer con todo ello.
Y como no, hablando de hacer lo que tu quieras, hablando de qué hacer con todo ese tiempo, aparecen los propósitos.
Estas fechas son habituales para este tipo de ideas. Solemos hacer un “reset”, solemos proponernos cosas para empezar el año de manera diferente. 
Pero, ¿sabes? Solo un porcentaje muy bajo de los buenos propósitos que pensamos se inician de verdad en 2017 y de éstos, solamente otro porcentaje mucho más bajo se completa realmente durante el año.
¿Por qué sucede esto? ¿Qué nos impide realizar estas buenas ideas y estos buenos propósitos?
Lo primero de todo es que no sabemos formular buenos propósitos o llamémoslo mejor objetivos.
Para que estos buenos propósitos se conviertan en objetivos que se puedan cumplir tienen que tener las siguientes características.
Lo primero que tenemos que tener en cuenta es qué queremos de verdad.
La mayoría de estos propósitos que nos solemos hacer en año nuevo son deseos sin más, son cosas que nos gustarían, pero que si no las obtenemos no pasa nada.
Pregúntate: ¿Qué pasa si no consigo esos objetivos? Si contestas nada, es que no es algo que realmente anhelas, no es algo que de verdad quieres y no es algo que vaya a ser transformador para ti. Si lo que contestas te duele, no te gusta, aprovéchalo para tomar acción y conéctate con ese dolor todo lo que puedas para impulsarte a ir a por ellos a lo largo del año.
Nos ayuda también preguntarnos para qué. ¿Para qué quiero yo estos objetivos? ¿Para qué quiero yo “X” o “Y” en mi vida? ¿Qué me va a dar ese objetivo si lo consigo? Si me emociono, si se me pone la carne de gallina al visualizarme con ese objetivo cumplido, si vibro y mi alma grita de alegría (aunque a mi ego le de miedo), es que voy por buen camino.
“Quien tiene un porqué para vivir, casi siempre encontrará el cómo”. Viktor Frankl
Lo segundo, una vez que tenemos claro lo que queremos y nuestro para qué, es que estos objetivos tienen que ser SMART. ¿Qué quiere decir esto?  Son las siglas (en inglés) de:
S – Específico. Hay que concretar. No vale decir quiero tener más salud, quiero ganar más dinero, quiero meditar más, quiero tener mejores relaciones. Todo esto es muy general y no sirve.  ¿Cuánta salud? ¿Cuánto dinero? ¿Cuánto tiempo quieres meditar? ¿Con quién quieres mejorar tus relaciones? Etc…
M –  Medibles. Tiene que ser un objetivo que se pueda medir.  Siguiendo con el ejemplo anterior: quiero pasar de fumar 10 cigarros al día a 5, quiero ganar 1.500 euros más al mes, voy a meditar 20 minutos más todos los días, voy a ir tres veces a la semana al gimnasio.  ¿Me explico? Todo objetivo se tiene que poder medir.
A – Alcanzables. ¿Hay alguien que ya haya conseguido eso? ¿Hay alguna estrategia probada de la que me pueda valer para conseguir eso que me he propuesto?
R – Realizables. ¿Con mis talentos, habilidades, recursos e ingenio actuales puedo conseguir lo que me he propuesto? ¿Es real para mi?
T – Tiempo. ¿Cuál es la fecha que me pongo para conseguir lo que me he propuesto?
Una vez que tengas tu objetivo, para comprobar si es SMART pregúntate lo siguiente:
¿Es específico?
¿Lo puedes medir?
¿Alguien lo ha hecho antes?
¿Tú tienes las habilidades?
¿Tiene una fecha concreta?
“No existe rumbo favorable para el que no sabe hacia donde va”.   Séneca.
El tercer punto a tener en cuenta a la hora de formular propósitos u objetivos de año nuevo es el COMPROMISO.
Habitualmente “funcionamos” mediante motivación.  Un día nos levantamos motivados por algo y es ahí cuando formulamos ese buen propósito. Ahora estamos motivados porque es año nuevo y hay que empezar, nuestra energía está a tope y nos decimos.., sí, sí, sí, sí…lo voy a hacer.
Pero ¡hay amigo!, a medida que pasan los días, nuestra psicología, nuestras rutinas, nuestros personajes, nuestras necesidades, etc…entran en acción y bye bye objetivos. Muchas veces, ni nos acordamos de que nos habíamos propuesto “X” al comenzar el año.
Como te digo, solemos funcionar por motivación y no por compromiso.  Lo hacemos así porque nuestro objetivo no es algo que queramos desde lo más profundo de nuestro ser, porque no tenemos un para qué importante y en consecuencia no tenemos la disciplina o la fuerza de voluntad para mantenernos firmes.    Solo son deseos, caprichos que creemos que nos van dar un placer momentáneo.  Y en esto estamos muy bien entrenados: ir a por el placer, huir del dolor.
Como ves, existe una gran diferencia entre MOTIVACIÓN y COMPROMISO.
No hace falta que sea día 1 de enero para tomar la decisión de transformarte, para tomar la decisión de ponerte en acción o inacción, para tomar la decisión de tomarte tu tiempo para averiguar qué es lo que quieres (no te digo que sea fácil ni rápido), para tomar la decisión de COMPROMETERTE contigo mismo, con lo que ERES y VIVIR.
No digo que lo que haces no sea vivir, pues claro que lo es.  Pero probablemente no sea VIVIR con mayúsculas. Es pensando-vivir. Sí, así es como vivimos: pensando-viviendo. No hay experiencia directa con lo que ES. No hay entrega. Hay más mente que vida.
Te invito a que decidas, te invito a que te tomes todo el tiempo del mundo para encontrar tu/s objetivo/os para este 2017.
A veces, si no encuentras TU OBJETIVO, si no sabes qué es eso que realmente anhela tu ser, puedes ponerte sub-objetivos, hasta que aparezca.
Y así caminando, dando pasos, podrás llegar a algún lugar diferente.
Te adjunto un vídeo de Tony Robbins sobre propósitos y resoluciones de año nuevo y te animo a que inviertas 35 minutos de tu tiempo en verlo:
viernes, 13 de enero de 2017

Tres visiones
de la vida

El rincón del psiquiatra
Alejandro Rocamora Bonilla
Psiquiatra


En estos días al comenzar un nuevo año, con frecuencia se potencia la reflexión sobre el sentido de la vida y la necesidad de aprovecharla. Y así surgen los nuevos propósitos para el nuevo año: dejar de fumar, apuntarse a un gimnasio, hacer dieta, comenzar a estudiar inglés, y un largo etcétera. Por otra parte, en estos días no es que el tiempo corra más de prisa sino que en el paso de un año a otro parece como si la vida se nos fuera de las manos, como el agua en una cesta. La realidad es que los días siguen durando veinticuatro horas y las semanas tienen siete días. La vivencia del tiempo, pues, es más psicológica que cronológica.
En esta encrucijada, hoy quiero recordar tres concepciones diferentes sobre la vida: la de Freud, la de Camus y la de Viktor Frankl.
Freud, padre del psicoanálisis, parte de un concepto trágico de la vida. Podemos sintetizar su visión  con uno de sus pensamientos: “la vida es como un resbalarse hacia la muerte”. Hay que señalar que esta frase Freud la escribió próximo a la muerte y cuando estaba padeciendo un doloroso cáncer.
Camus, novelista y filósofo francés,  nos plantea en su libro “El mito de Sísifo” lo absurdo de la vida y lo ejemplariza con ese mito: Sísifo, en la mitología griega, tras enfadar a los dioses por su inteligencia, fue castigado a empujar perpetuamente una gran piedra hacia la cima de una montaña, para dejarla caer y después comenzar nuevamente la ascensión. La vida es tan absurda, no dice Camus, como esa conducta de Sísifo. A éste, como a cualquier persona, le salva de no cometer un suicidio los instantes de felicidad, que en el mito se produce en el momento de conseguir la cumbre.
Por último, Viktor Frankl, psiquiatra, neurólogo y filósofo austriaco, que estuvo prisionero en varios campos de concentración nazis, elaboró su teoría del sentido y afirma que la angustia ante la muerte es porque la persona no se encuentra satisfecha de su labor en la tierra y pone el ejemplo del granero: si cuando llega el invierno está vacío nos angustiaremos, pero si está lleno se esperará tranquilamente la llegada de los fríos. Además propone que la existencia no es como una línea recta que finaliza bruscamente con la muerte sino que se puede representar como un círculo que al cerrarse se completa. Para Frankl lo importante no es el tamaño del circulo (cuánto se ha vivido) sino su contenido (cómo se ha vivido).
De la misma manera que cuando terminamos una actividad (pintar un cuadro, criar a nuestros hijos, cuidar a un enfermo, etc.) nos podemos sentir tristes porque se ha terminado, pero al mismo tiempo satisfechos por la labor realizada, así también, nuestra vida contemplada como un círculo y la muerte como el broche de cierre, nos podemos sentir con pena por el final, pero en paz por cómo hemos vivido nuestra existencia.
Freud, Camus y Viktor Fankl, tres formas diferentes de contemplar la vida y la muerte, pero al menos a mi la última es la que más paz me produce. Feliz año 2017.
jueves, 12 de enero de 2017

Mindfulness

Samikannu Peter
Oviedo
El Mindfulness, tal como hoy se conoce, es el resultado del trabajo realizado por Jon Kabat-Zinn, Biólogo molecular, investigador y profesor emérito de Medicina de la Universidad de Massachusetts. 
En una reciente entrevista publicada en La Vanguardia, Jon Kabat-Zinn señaló: “He demostrado la eficacia de una práctica espiritual milenaria y la he puesto a caminar en Occidente”. En 1982 publicó su primer artículo científico sobre los beneficios en pacientes con dolor crónico y estrés.
Mindfulness procede de la expresión en inglés “to be mindful of”. Ser consciente de, estar atento a, darse cuenta. La inclusión del verbo “to be” alude a un estado y eso aporta una perspectiva distinta a este enfoque. “To be mindful of” es propiamente una práctica y, como tal, es experiencial. La experiencia personal es la guía que nos conduce en el camino de ser/estar mindful. En castellano se han manejado varias traducciones: consciencia expandida, capacidad de estar atento, atención plena, etc.
http://www.meditacionmindfulness.es/images/mind.jpg De acuerdo con Christopher K. Germer, Mindfulness puede ahora entenderse desde un triple enfoque:
a) como un constructor teórico,
b) como una práctica para desarrollar la atención plena, meditación,
c) como un proceso psicológico, estar consciente.
Hunde sus raíces y toma sus fuentes de la meditación budista Vipassana (Mahasatipatthana Sutta), a la que incorpora las aportaciones de la psicología occidental.
El mindfulness no es un conocimiento al que se acceda incorporando nuevas ideas, memorizando estrategias o adoptando creencia alguna. Como la meditación, se trata de una práctica, un estado en el que avanzamos. Tal como cada uno de nosotros es un ser único e irrepetible, el proceso de estar mindful es personal, único e irrepetible. Será tu experiencia.
Existen multitud de investigaciones sobre los beneficios de esta práctica para hacer frente al sufrimiento humano. Si quieres más información sobre proyectos de investigación con Mindfulness puedes consultar www.oxfordmindfulness.org .
En los cursos de Mindfulness que te ofrece el Centro, a través de las sesiones presenciales, experimentarás y conocerás progresivamente técnicas y conceptos relacionados con el Mindfulness. Para cada semana tendrás unas propuestas de ejercicios que te ayudarán a profundizar en esta práctica. En el grupo podrás plantear las dudas que durante la semana te hayan surgido. Así, poco a poco irás descubriendo el modo de incorporar el Mindfulness a tu vida cotidiana. Cada momento de tu vida se presentará como una oportunidad para estar mindful.
El Mindfulness no solo resulta de aplicación en contextos clínicos para hacer frente a la depresión, reducir la ansiedad, el estrés y otras dificultades, sino que presenta un conjunto de herramientas, al alcance de todos, que mejoran nuestra sensación de bienestar y afectan positivamente al sistema nervioso.

Nota de la redacción. Como sabéis este trimestre en el Teléfono de la Esperanza de León se ha anunciado un grupo de mindfulness. No te lo pierdas
miércoles, 11 de enero de 2017

Entrevista a
María Oquendo

El País ,noviembre de 2016
María Oquendo (Santiago de Compostela, 1960), medio española y medio puertorriqueña, es desde este año presidenta de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría. Esta profesora de psiquiatría de la Universidad de Columbia, en Nueva York, lleva casi treinta años ayudando a pacientes con depresiones graves y, en muchos casos, tendencias suicidas. Sobre este problema, que solo en España acaba con la vida de más de 3.500 personas al año, más del doble que los accidentes de tráfico, afirma que son necesarios programas de prevención específicos. Además, señala una particularidad que dificulta su prevención: “Es la única enfermedad en la que el paciente, que quiere morir, tiene un interés distinto del médico, que quiere salvarlo”.
La semana pasada, Oquendo participó en las II Jornadas Internacionales de Psiquiatría Basada en el Paciente del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, y habló sobre algunos de sus objetivos para mejorar el tratamiento de las enfermedades mentales.
Pregunta. ¿Cuáles son los retos para la psiquiatría en los próximos años?
Respuesta. En primer lugar, las tasas de enfermedades psiquiátricas han subido a nivel mundial. Esto se une a que no damos abasto con la cantidad de psicólogos, psiquiatras y otros profesionales que necesitamos para atender a todas las personas que lo necesitan. Incluso en países del primer mundo. Si observamos a los países en vías de desarrollo, aún es más difícil. Y en tercer lugar, en muchos países, especialmente en los que están en vías de desarrollo, no cuentan con una política de salud mental. Se dedica muy poco porcentaje del presupuesto de salud en general a la salud mental.
El estigma en la psiquiatría hace que muchas personas piensen que la influencia de las farmacéuticas es mayor
Estos tres problemas influyen además en otras enfermedades. Por ejemplo, la persona que padece de diabetes y depresión, va a tener mucha más dificultad para cumplir con el tratamiento de la diabetes, para seguir una dieta, para hacer ejercicio, para tomarse los fármacos, ir a las citas del médico.
P. Hay investigadores como Peter Gøtzsche que consideran que se hace un uso excesivo de los fármacos en el tratamiento de enfermedades psiquiátricas. ¿Le parece que es así?
R. Para tratar algunas enfermedades psiquiátricas, los fármacos son esenciales. Por ejemplo, la esquizofrenia no se puede tratar con una psicoterapia. El trastorno bipolar, tampoco. Sin embargo, para la depresión y la ansiedad hay algunas psicoterapias específicas, como por ejemplo, la cognitiva conductual, que funcionan muy bien. Pero el decir de una forma superficial que se usan demasiados fármacos me parece incorrecto. Es importante que cuando uno habla de estos temas, defina bien cuáles son las enfermedades psiquiátricas que sí se pueden tratar solo con psicoterapia y cuáles requieren otros tratamientos somáticos, como el electroconvulsivo, la estimulación magnética o los fármacos.
P. ¿Influye más la industria farmacéutica en la cantidad de medicamentos que se dan en la psiquiatría?
R. La industria influye en toda la medicina. Creo que el estigma en la psiquiatría causa que muchas personas piensen que la influencia es mayor. Yo no creo que eso sea cierto. También existe la idea de que estamos creando un sistema que propone que ser diferente es tener patologías y, sin embargo, dentro del campo de la psiquiatría, hay mucho margen dentro de lo que no se considera patológico. Las personas a las que tratamos con fármacos están sufriendo gravemente, no son personas que sencillamente se sienten mal.
En Mozambique, para una población de 24 millones de personas tienen 13 psiquiatras
P. ¿Hay una relación entre pobreza o falta de recursos y dolencias psiquiátricas?
R. Muchos de los sociólogos y economistas piensan que las tasas altas de depresión se deben a las tasas de probreza. Pero aún en países ricos hay mucha depresión. En Escandinavia, donde hay países muy ricos, hay problemas de depresión muy importantes. Sin embargo, tienen un sistema de seguridad social que le da apoyo a la mayoría de la población. Hay países con mucha pobreza donde no parece haber tasas tan altas de depresión. Así que no es que la pobreza cause problemas de depresión.
Sí sabemos que los países pobres no tienen acceso a servicios psiquiátricos. Yo tengo varios proyectos en el África subsahariana, y por ejemplo, en Mozambique, el país que conozco mejor porque llevo tres años trabajando allí, para una población de 24 millones de personas, tienen 13 psiquiatras y 250 psicólogos. Obviamente en un país como ese, la pobreza tiene un peso importante.
P. El suicidio es un problema de salud pública de grandes dimensiones. ¿Se debe acotar como una patología separada para afrontar el problema?
R. Yo propuse, junto a un colega en 2008, que debe considerarse una patología separada. Hoy, en los criterios de problemas psiquiátricos, solo aparece el intento de suicidio y la ideación suicida como síntoma de depresión mayor, ya sea unipolar o bipolar, o trastorno limítrofe. Sin embargo, sabemos que las personas se suicidan si tienen alcoholismo, si tienen esquizofrenia, estrés postraumático...
Tener una restricción conceptual reduce al suicidio a estar vinculado con problemas específicos, ya sea la depresión o el trastorno de personalidad limítrofe. Eso nos causa un problema conceptual al llevar el impacto del suicidio a través de todas las enfermedades psiquiátricas, y valga decir que hay algunas personas que no aparentan tener ningún problema psiquiátrico que también se suicidan. Tenemos que pensarlo de otra forma y hemos propuesto una serie de síntomas y criterios para poder evaluar el comportamiento suicida.
P. ¿Cuáles son los rasgos que predicen el suicidio?
R. Hay muchas cosas que predicen el suicidio. Por ejemplo, si hay historial familiar de suicidio o intento de suicidio o la presencia de impulsividad y agresividad. En la psiquiatría, no somos muy buenos en prediciendo el suicidio. También es un problema porque a diferencia de todos los otros problemas médicos en general, es el único en el que el paciente tiene una meta diferente a la del médico. Porque el paciente se quiere morir y el médico le quiere salvar. Esta divergencia causa problemas muy graves porque hoy por hoy dependemos de que el paciente nos quiera decir que se quiere suicidar.
Hay una percepción de que la persona deprimida no quiere mejorar porque uno de los síntomas más importantes es que tiene un grado de apatía profundísimo. Y mucha desesperanza
P. Los enfermos mentales tienen muchas veces el problema de que no se les considera enfermos de verdad, que se les juzga como si tuviesen una falta de carácter.
R. Es necesario educar al público para que se acepte que estas son enfermedades reales y tratar de ayudar a que la gente sepa definir qué son problemas psiquiátricos. Otra cosa que ayuda mucho es que personas con mucho éxito público reconozcan que tienen problemas de salud mental. Eso ayuda, porque por lo general la percepción del público es que la persona con un problema psiquiátrico es menos que otras. Y eso hace que la persona que padece un problema psiquiátrico no lo quiera decir y a lo mejor no busque ayuda. Cuando vemos a gente como Ted Turner o Brooke Shields decir que padecen problemas psiquiátricos, eso ayuda a la gente a aceptar su condición y busque tratamiento. El tercer abordaje importante son las medidas biológicas para definir la enfermedad. Eso va a facilitar que el público acepte que esto son enfermedades médicas, no una flaqueza moral. Y estamos trabajando mucho en desarrollar eso.
P. ¿Cómo se puede encontrar un equilibrio para aceptar la enfermedad de una persona deprimida y no quitarle motivos para luchar y salir adelante?
R. Creo que hay una percepción de que la persona deprimida no quiere mejorar porque uno de los síntomas más importantes de una persona que padece depresión es que tiene un grado de apatía profundísimo y además tiene mucha desesperanza. La desesperanza como síntoma es lo más difícil de la depresión, porque si el enfermo supiese que se le iba a pasar mañana o el mes que viene, se iba a sentir mejor. Pero la sensación es de que nunca va a pasar. Cuando tienes apatía y desesperanza puedes proyectar la idea de que no te quieres mejorar. Y sin embargo, hablando con personas con depresión, casi todas pueden pasar más allá de la desesperanza y decir, quiero mejorarme aunque no creo que me vaya a funcionar. No es que no quieran, es que sienten que no vale la pena hacer el esfuerzo porque nada va a cambiar.
martes, 10 de enero de 2017

Fotos para contemplar y sentir

Ramón Blanco


Amigo/a internauta, nuestro colaborador Ramón Blanco, nos manda estas fotos para contemplar y sentir. Fotos del alma.
¿Qué sentimientos te transmiten?
Déjalos escritos y compartidos en comentarios.
lunes, 9 de enero de 2017

Gracias

C.R.L.

Hace mucho tiempo que conozco el Teléfono de la Esperanza,  a través de una AMIGA-HERMANA,  ella siempre me animó a ir a cursos a hacer voluntariado, pero yo en aquella época estaba en otra situación, solamente vivía para trabajar, familia, ¨amigos¨, con muchos problemas, pero siempre intentando salir adelante sin ayuda y sin hacer caso a la única amiga verdadera en ese momento.

Mi amiga hermana hace más de tres años, justo el día de mi cumpleaños me llama y me dice que está hospitalizada y aparece la palabra CÁNCER, ella lucha contra esta enfermedad durante más de un año y al final muere. Fue horrible el sufrimiento  que tuvo, pero la fuerza que mantuvo durante todo ese tiempo, sin perder nunca la sonrisa y siempre dando ánimos a los demás.

Cuando por fin muere y digo por fin porque se acabó su sufrimiento y el de toda su familia y amigos, yo sigo con la vida que llevaba, me centro sobre todo en el trabajo, abandono a mi familia, principalmente a mis hijos, y sobre todo me abandono a mí misma sin darme cuenta.

Al final rompo con todo, me voy pensando que sin ayuda iba a salir adelante y entonces caigo, caigo en una depresión que llevo guardada desde hace muchos años, tantos como la muerte de mi hermana de sangre, justo a la misma edad que mi amiga, y con muchos más acontecimientos familiares muy duros que casi no quiero ni recordar. 

Con la ayuda de mis hermanos y sobre todo el cariño y perdón de mis hijos,  acudo a profesionales y poco a poco fui saliendo adelante, luchando con todas mis fuerzas por sobrevivir, echando siempre de menos a mi amiga-hermana, que sabía que si ella estuviera viva, sería la que más me ayudaría, y fue ella precisamente quien me empieza a ayudar, solo pronunciando su nombre, acudo a los servicios sociales, y comienzo a recibir algo de ayuda.

Después de un tiempo de todo esto, yo pensando siempre en el Teléfono de la Esperanza, incluso dando publicidad por las redes sociales, siempre con mi hermana-amiga en el corazón, me decido a solicitar ayuda de un profesional de este centro, yo sabía que iba a ser duro para mí porque allí me iba a reencontrar con muchos recuerdos de mi amiga hermana, de la que aún no he superado su muerte.

Lo primero que me encuentro cuando estoy esperando a la  profesional que me iba a atender, es una revista con la foto de mi amiga, cuando sale la profesional la digo que si por favor me puedo quedar con la revista y la explico por qué. No sé si a alguien le ha pasado, pero cuando se lo explico nos echamos a llorar, porque las dos sentíamos el mismo dolor, de la perdida de una amiga-hermana.

Y ahí  empieza mi historia con EL TELÉFONO DE LA ESPERANZA, una de las decisiones más duras que he tomado porque sabía que lo iba a pasar mal, pero el paso más importante que he realizado para empezar a curarme. 

Comienzo con la ayuda de mi psicóloga Esther que por supuesto me ha ayudado muchísimo, con sesiones cada quince días y en septiembre me recomienda comenzar con el curso de Autoestima. Para mí ha sido uno de los mayores empujes para salir del pozo en el que me encontraba.

Ahí conocí a Carmen coordinadora del grupo, profesional, admirable, encantadora, hermana,... en fin no tengo palabras suficientes para describirla y con un grupo de amigos cada uno con sus problemas, que me han abierto la vía suficiente para salir de mi enfermedad.

Hoy no puedo decir que estoy curada totalmente, pero recomiendo a todo el que lo necesite que acuda al Teléfono de la Esperanza, allí encontrarás los mejores profesionales voluntarios, que ayudan a todo el que acude a salir adelante a través del teléfono las 24 horas del día los 365 días del año, de consultas psicológicas y de cursos como el que acabo de terminar y que no será el último, ya que para mí ha sido la luz después de un túnel en el que estaba metida y no acababa el fin.

GRACIAS SOLE, GRACIAS CARMEN, GRACIAS ESTHER, GRACIAS A TODO EL GRUPO, GRACIAS AL TELÉFONO DE LA ESPERANZA, Ahora sé que EXISTO, QUE VIVO SIN MIEDO, QUE ME ACEPTO COMO SOY, QUE ME PERDONO MIS ERRORES COMETIDOS EN EL PASADO PORQUE NO SOY PERFECTA, SOY YO, PIENSO EN EL PRESENTE, EN EL DÍA A DÍA, INTENTANDO SER LA PERSONA QUE SOY, YO MISMA, ME QUIERO, ME APRUEBO ME ACEPTO TAL COMO SOY. Y SEGUIRE LUCHANDO PARA CONSEGUIR SER FELIZ.   

domingo, 8 de enero de 2017

El inicio

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena

Foto Jesús Aguado

Un momento bonito éste. Bonito, intenso y apasionante.

El inicio de una relación –que nunca se sabe lo que va a dar de sí– nos sitúa en un estado de gracia, de ensoñación, de ilusión y de alegría que ya quisiéramos que durara tiempo. Vivimos entre nubes, negándonos a aterrizar, para alargar lo más posible la borrachera de felicidad.

El inicio de la actividad laboral –que, en muchos casos, tampoco sabemos lo que va a dar de sí- nos lanza de lleno a una realidad que tenemos que ir construyendo día a día. Nos equivocamos, aprendemos, volvemos a equivocarnos, seguimos aprendiendo… pero con la ilusión que implica lo nuevo y la dignidad que nos confiere nuestra aportación a la sociedad.

El inicio de una jubilación, por muy esperada y deseada que sea, no deja de ponernos al otra lado. Ese otro lado en el que, a pesar de la dedicación a nuestras aficiones tantas veces desatendidas, a los viajes, a la lectura… sentimos que vamos en un vagón de cola, que otros tiran de nosotros, que nuestro protagonismo social concluyó.

El inicio de una enfermedad –nunca querido- nos abre las puertas a aspectos nuestros ocultos o ignorados durante años, a nuevos enfoques de la vida ante una realidad dura, distinta, amarga, pero inevitable. Y hay quien da gracias a la enfermedad por haberle hecho descubrir y desarrollar capacidades hasta entonces desconocidas.

El inicio de cualquier cosa está lleno de inquietud, de miedo a veces, de incertidumbre, pero también de ilusión, de exploración, de experimentación… Cada día es un inicio a la vida.

sábado, 7 de enero de 2017

Los milagros son pensamientos amorosos

La vida está llena de caricias
Juan Fernández Quesada
Psicólogo y voluntario del T.E. de León

Pensar de forma amorosa genera una vida milagrosa. Cuando nos quedamos en los niveles corporales, no somos capaces de ver el espíritu, nuestra parte creadora.

Se renace cuando nos transformamos, cuando dejamos atrás los pesares y lamentaciones. Un pensamiento amoroso cancela el pasado y nos libera hacia el futuro.

Pensar de forma amorosa es la única verdad, porque así nos hicieron, todo lo demás son ensoñaciones y fantasías. Además nos lleva a la convicción.

Debemos consagrar todo nuestro tiempo a los pensamientos amorosos. Un tiempo sin pensamientos constructivos es un tiempo perdido. Cuando no necesitemos aprender, nuestro tiempo cesará.

Dar amor aumenta la fortaleza del que lo da y la del que lo recibe. Produce curación porque sana todo conflicto y todo sentimiento de carencia.

Al dar amor reconocemos nuestra valía y la de los demás. Nos pone en línea con una verdadera relación que beneficia a toda la humanidad.

El Amor hace que las mentes sean Una con nuestra Fuente, nos lleva a la filiación, a la unión de todos en un proyecto común. Refleja las leyes de la eternidad, no las del tiempo.

Los pensamientos amorosos despiertan la conciencia de que el espíritu, no el cuerpo, es el altar de la verdad. Cuando el espíritu toma las riendas de nuestro ser, la curación se lleva a cabo.

Los pensamientos amorosos son expresiones naturales de perdón. Nuestra Fuente siempre nos perdona y mediante el amor, perdonamos a los demás y a nosotros mismos.

Cuando niegas la visión espiritual y no la de los ojos, te impides llegar a la unión con el Todo, con el Universo, con lo que eres.

La enfermedad es resultado de confusión de niveles. Significa básicamente ver los atributos del nivel espiritual (la verdad, nuestra identidad, el amor, la intimidad y la felicidad) residiendo en el ámbito de lo material. La base fundamental de la curación es la aceptación del hecho de que la enfermedad es una decisión que la mente ha tomado a fin de lograr un propósito para el cual se vale del cuerpo. La verdadera responsabilidad de la enfermedad reside en la mente, no en el cuerpo.

Pensar de forma amorosa te da el poder de curar y resucitar muertos, ya que la enfermedad y la muerte es una invención nuestra.

Tú mismo eres un milagro, capaz de crear a semejanza de tu Creador. Lo que se hace con inspiración es creación, lo demás es fabricación.

Sólo existe la luz, la oscuridad es una ausencia de luz, por lo tanto mientras ilumines todo estará bien.

Los errores puestos en manos del Espíritu, son corregidos de forma adecuada, porque sirven al propósito de aunar todas las mentes, al servicio del Amor.

Los milagros (pensamientos amorosos) deshacen el miedo, te liberan del rencor, de la angustia, de la culpabilidad, del dolor, de la tristeza.

No creas, por lo tanto, amigo, hermano, que lo que piensas no tiene influencia en tu vida y en el mundo, antes bien, recuerda que todo es energía  y que, por lo tanto, pensar de forma amorosa afecta más de lo que crees a todo y si haces un gran ejercicio personal de curar tu mente, habrás participado en la curación del mundo.

Un fuerte abrazo y feliz año 2017.

viernes, 6 de enero de 2017

Entrevista a Jampa Monlam

Ima Sanchís
LA VANGUARDIA noviembre/2016
“Nuestro sufrimiento no depende del afuera”
Lama Jampa Monlam, vivió en silencio meditativo durante treinta años. Tengo 90 años. Nací en Tíbet, en una familia de nómadas, y vivo en Katmandú (Nepal). El propósito de los políticos es, como el de todos, ser feliz. Hay que buscar las raíces de la felicidad para cultivarla, y las del sufrimiento para abandonarlo. Hay mucho desarrollo material, pero hace falta desarrollo interno
Alegre y sabio
Su sola presencia lo pone todo en su lugar, una calma cálida se expande. La felicidad viene de dentro, no la encontraremos fuera, dice. Para no sufrir, hay que cultivar la mente. “¿Qué más?”, te preguntas sabiendo que durante30 años su quietud le convirtió en lugar de reposo de los pájaros. Entender el alcance de sus palabras requiere detenerse. La invasión china le obligó a huir de Tíbet, y lo hizo con una reliquia bajo el brazo, la cabeza de un insigne lama que quería entregar al Dalái Lama, pero no pudo acceder a él y vivió un año en las calles de Dharamsala hasta que el Dalái Lama soñó que alguien tenía algo que entregarle. Desde entonces son viejos amigos. Visitó Barcelona invitado por el centro de meditación Tushita.
¿Treinta años en silencio meditativo?
Dirigía un monasterio, pero decidí abandonar para hacer ese largo retiro: comencé a los 49 años y acabé a los 79.
¿Por qué?
Los médicos tibetanos son también astrólogos y entienden el cuerpo humano como un todo conectado con el universo. Mi médico astrólogo me dijo que mi vida terminaba a los 49 años.
Y usted quería vivir más...
Sí, porque no había tenido tiempo de cultivar la paz y la felicidad en mi interior.
¿Qué ha aprendido en esos años?
Al principio fue muy difícil porque mi mente todavía no estaba domada, pero fui apaciguándola y entendiendo poco a poco cómo actúa y por qué sufrimos.
Pero si usted entró en un monasterio a los seis años, ya meditaba, ya comprendía...
Meditaba y practicaba para desarrollar una mente de amor y gentileza hacia los otros, pero lo hacía a base de voluntad y comprensión intelectual, pero yo no era una mente en paz.
¿Cuál es la diferencia?
Ahora cada célula de mi cuerpo conoce la causa de nuestro sufrimiento y he podido desarrollar esa mente de amor hacia los otros sin expectativas, sin esfuerzo ni condescendencia, sin necesidad de planteármelo. Soy simplemente feliz.
Entiendo.
Ahora cuando la gente me habla de su sufrimiento tengo la certeza de que ese sufrimiento está en su interior, que no depende del afuera, y puedo guiarles hacia una mente clara.
¿Cómo se hace?
Desenmascarando los engaños mentales, esas emociones aflictivas como el orgullo, el apego, el enfado y otras mentes dañinas que son ­adventicias, que no forman parte intrínseca de nuestra mente y, por lo tanto, se pueden ­eliminar.
¿Por qué están tan arraigados?
Porque nos enseñan a hacer, a ser, pero no quiénes somos.
¿Cómo desarrollar esa mente sabia en nuestras ajetreadas vidas?
El mundo se ha hecho tan pequeño, influimos tanto los uno en los otros, que es necesario que trabajemos juntos. Científicos, psicólogos, representantes de diferentes religiones, humanistas, filósofos..., juntos debemos cambiar el enfoque de fuera a dentro por lo contrario.
De dentro a fuera.
Exacto, porque, si no, nada tiene sentido. Nos casamos, tenemos hijos, amigos, trabajos…, y hacemos todo eso para ser felices, sin éxito.
Ya.
...Esas cosas buenas de la vida en las que ponemos todas nuestras esperanzas están irremediablemente unidas al sufrimiento si no somos capaces de observar la propia mente e identificar las emociones dañinas. Estamos llenos de voces aflictivas (apego, enfado, orgullo, avaricia, rabia, ego, miedo… ) y creemos que esas voces somos nosotros.
Es difícil corregir lo que no identificas.
Por eso necesitamos que la ciencia, la sociología y la religión investiguen juntas y nos ayuden a comprender. Juntos..., estemos juntos.
Es una propuesta interesante.
De la misma manera que hacemos yoga para tener nuestro cuerpo sano, debemos practicar para tener la mente sana.
¿De qué manera?
Ejercicios cotidianos de escucha a uno mismo, de conexión. Eso nos lleva a una mente positiva, que es la única capaz de bondad. Comprender que el sufrimiento surge de ti mismo es algo radicalmente transformador que cambia tu mirada hacia el mundo y, por tanto, cambia el mundo. Es poderosísimo.
¡Ha invertido usted 30 años!
Toda la vida, porque la desconexión de uno mismo es enfermedad, es confusión, es locura.
Está claro.
Mi gran responsabilidad es mantener mi mente pura. Así he encontrado la felicidad dentro de mí y puedo transmitir, irradiar felicidad a los otros, contagiarlos, cuando están a mi lado.
Dicen que entró usted en el retiro con el pelo blanco y salió con el pelo negro.
Yo le cortaba el pelo a un lama anciano que vivía cerca de mi monasterio y que siempre bromeaba: “Tienes el pelo completamente blanco, je je, pareces tú más anciano que yo, algo haces mal”.
¿Qué hacía mal?
Me esforzaba. Comprendí que para ser feliz tenía que soltar, estaba aferrado a mi sufrimiento. La felicidad es salud. Fue así como mi pelo se volvió negro, y entonces comprendí.
¿Por qué decidió abandonar el retiro?
Apenas comía. Una doctora italiana, que me visitaba desde hacía muchos años, me propuso que fuera a su país: “Así yo puedo nutrir tu cuerpo y tú ver un poco de mundo”. Me animé, conocí a más personas que me pidieron que les diera algunas enseñanzas, y no supe negarme.
¿Qué le ha sorprendido del mundo?
La rueda del sufrimiento humano.
Quien sufre inflige sufrimiento. ¿Cómo cultivar la felicidad genuina sin ser monje?
Hay que estar alerta a nuestro enemigo, la mente aflictiva cuyo producto es la rabia. Y cuando te sientes ofendido por un comentario o una actitud ajena, hay que recurrir al amor, la paciencia, la tolerancia y la amabilidad.
Pero...
...Sin cuestionarlo, se ha de convertir en un acto reflejo: acudir a la esencia.